¡Te damos la bienvenida al Módulo 1!
A lo largo de las próximas semanas se habilitarán las clases correspondientes. Es fundamental que revises todo el contenido y realices los cuestionarios asignados para avanzar con éxito. Estamos a tu disposición para acompañarte en este proceso. ¡Mucho éxito y bendiciones!
Clase 1 - El plan de la salvación
Clase 1
El fin de esta clase es que cada uno entienda que Jesús es el
único Señor y Salvador de sus vidas. Es importante que aprendan
a cuidar el cambio que tuvieron al encontrarse con Cristo.
La Biblia entera habla del plan de salvación para nuestras vidas,
sin embargo hay una serie de pasajes que nos van a ayudar a
ordenar y entender este tema de manera más clara.
1. Todos somos pecadores. Romanos 3:23
2. La paga del pecado es muerte. Romanos 6:23
3. Cristo murió en nuestro lugar. Romanos 5:8
4. Si crees de verdad en Él serás salvo. Romanos 10:9
5. Si crees en Él tendrás vida eterna. Juan 5:24
6. Podés ser salvo ahora. Juan 3:16 / Juan 1:12 / Apocalipsis 3:20
Este es el momento indicado para tomar una decisión personal que
lleve a la reconciliación, arrepentimiento y entrega.
Los invitamos a conversar, orar y tener un tiempo después de la
clase con aquellos interesados en llevar adelante esta decisión.
No te alarmes si luego de recibir a Dios y decidir seguir a
Cristo aparecen las tentaciones y dificultades; estas se presentan
con el objetivo principal de robarnos las bendiciones de nuestra
vida. Sin embargo ni siquiera Jesús fue ajeno a ello, la Biblia
nos dice que después de ser bautizado fue llevado al desierto por
el Espíritu y allí llegó el diablo para tentarlo. Pero las tentaciones
no sólo existieron en el tiempo de Jesús, sino también en la actualidad
nos vemos expuestos a las mismas luchas y debemos saber cómo enfrentarlas.
Veamos por un momento un ejemplo que Jesús nos da al respecto en
Lucas 8:4-15. En primer lugar, la Biblia nos menciona una semilla:
El versículo 11 nos explica claramente que la semilla es la
Palabra de Dios. Representa todo lo que recibimos al encontrarnos con
Cristo: sanidad, paz, el aprender a perdonar, a tomar decisiones,
a conocer y amar a Dios.
En segundo lugar, menciona cuatro lugares diferentes en donde
cayó esa semilla. Estos simbolizan diferentes tipos de personas,
seguramente nos veremos identificados con alguna de ellas.
1. SOBRE EL CAMINO
Caída la semilla, inmediatamente, vinieron aves del cielo y
la arrebataron. Probablemente, después de encontrarnos con
Cristo aparecieron – o aparecerán – amistades, conocidos o
familiares que vienen a presentar ideas y situaciones que nos
quieren alejar de Dios, con argumentos como “no tiene senti
do cambiar de vida”. En definitiva, todo ello viene a robar esa
semilla para que ni siquiera pueda echar sus primeras raíces.
2. SOBRE LA PIEDRA
Este grupo de personas representa a quienes el encuentro con
Dios les pareció espectacular, volvieron contentas, entusiasmadas,
comenzaron a vivir una vida diferente, pero se olvidaron de algo
fundamental: echar raíces.
El leer la Biblia, orar, asistir a los Grupos de vida y las reuniones
son cosas que nos van fortaleciendo cada día más en el camino de Dios.
Es importante echar raíces a través de todo esto para que cuando lleguen
las pruebas y los momentos difíciles, podamos estar firmes y no decaer.
3. ENTRE ESPINOS
Este terreno se asemeja a las personas que hacen todas las cosas que
antes mencionamos, es decir, sus raíces están fuertes, mantienen
vivo todo lo que vivieron en ese encuentro con Cristo, pero no
quitaron de sus vidas lo que desagrada a Dios.
Junto con la Palabra de Dios crecen en sus corazones el engaño,
el adulterio, la fornicación, las adicciones, el robo, la falta
de perdón, el orgullo, el rencor. Asimismo crece el afán por
obtener cosas en este mundo. Y tarde o temprano todo esto
terminará ahogando lo que han recibido de parte de Dios.
4. LA BUENA TIERRA
Tipifican a los que escucharon la Palabra, la pusieron en
práctica, lograron quitar todo pecado de sus vidas y como
consecuencia comienzan a dar fruto: sus familias cambian, su
trabajo cambia y sus amigos notan la diferencia.
Dios se encuentra con nosotros con un fin determinado: dar
nos la oportunidad de cambiar nuestra vida y la de nuestra
familia. Debemos ocuparnos de cuidar de nuestra vida y sal
vación día a día, para crecer y dar mucho fruto.
¡No se den por vencidos frente a los problemas, no vuelvan
atrás.
• ¿Con cuál de todos los terrenos donde cayó la semilla
te identificas?
• ¿Qué cosas que se hablaron en la clase pueden ayudarte
transformar tu realidad y comenzar a echar raíces eternas?
• Tenés a algún familiar o amigo a quién pueda presentarle
este plan de salvación en este tiempo?
Concluimos la clase con la pregunta:
¿Dónde está Jesús en estemomento?
Si la respuesta es “dentro nuestro” ¡Es correcta!
Reconocer el señorío de Cristo en nuestras vidas es el punto
de partida para la mayor transformación de vida y la búsque
da de su propósito eterno.
Video Clase
Evaluación
clase 2 - Jesús nuestro amigo personal
Es la finalidad de la clase que el estudiante experimente a Jesús
como su Salvador y amigo personal. Que estreche lazos profundos en esta nueva relación.
Hemos entregado nuestra vida al Señor y ahora nos resta
un largo camino por andar tomados de su mano. Es necesario
saber quién es este Salvador, esto que nos permitirá asegurar
nuestra vida en Él y comenzar a conocerlo en una nueva faceta: Como amigo personal.
Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo queyo os mando. Juan 15:13-14 (RVR1960).
Jesús nos dio la mayor muestra de su amistad: Entregó suvida por cada uno de nosotros, sus amigos.
En Juan 15:7 encontramos el secreto para una vida cristiana victoriosa, el permanecer unidos a Jesús. Sólo entoncesnuestra vida producirá raíces fuertes, semejantes a la del árbol del olivo, que aun de sus raíces nacen retoños alrededor del tronco.
Vamos a conocer algunas características de Jesucristo, las cuales nos acercarán a Él y nos mostrarán que Él es y será nuestro mejor amigo.
1. Él es quien nos protege de los males de este mundo
• Jesús es el PRÍNCIPE DE PAZ – Juan 16:33. Tal vez estemos atravesando problemas que nos roban el sueño, la Palabra nos asegura que en Él siempre tendremos paz.
• Jesús es la LUZ DEL MUNDO – Juan 8:12. Al observar este mundo, que pareciera estar todo en tinieblas, en ocasiones sentimos que la confusión nos abruma. Pero la Biblia nos promete que su luz disipará toda tiniebla.
• Jesús es LA PUERTA – Juan 10:9. En un mundo en el que muchos yerran en sus decisiones y esto les lleva a perderlo todo, Él nos promete que en Él estaremos seguros y encontraremos un acceso a todo lo que necesitamos en la vida: ¡Él es la puerta de acceso!
2. Él es quien suple nuestras necesidades
• Jesús es AGUA DE VIDA ETERNA – Juan 7:38. Antes de nuestro encuentro con Jesús experimentábamos insatisfacción, vacío en nuestro corazón, pero Él nos promete que el que bebiere de su presencia nunca más tendrá sed. Sus aguas sanarán nuestra tierra y fluirán en manantiales de aguas de vida eterna.
• Jesús es NUESTRO SANADOR – Salmo 103:3-5. Él sana
nuestras dolencias, nuestras enfermedades. Los Evangelios nos cuentan de una mujer con flujo de sangre que al tocar el manto de Jesús fue sanada. Hoy, de la misma
manera, al tocar su presencia podemos ser sanados.
• Jesús es NUESTRO RESTAURADOR – Filipenses 1:6. Él ha comenzado una buena obra en nosotros y no descansará hasta completarla. Nuestra vida, nuestra familia, nuestro carácter, todo será restaurado al punto de quedar como nuevo.
• Jesús es NUESTRA FORTALEZA – Salmo 27:1. Las fuerzas que necesitamos para llevar una vida victoriosa y ser vencedores provienen de Dios, quien derrama sobre nuestra vida fuerzas sobrenaturales para hallar plenitud.
3 – Él es quien nos da promesas eternas
• Jesús es EL CAMINO, LA VERDAD Y LA VIDA – Juan 14:6.
Es el camino donde nuestros pasos serán enderezados y si permanecemos en Él nunca más confundiremos nuestro andar; en tanto que si conocemos la Verdad y ésta nos hace libres, seremos conducidos a una vida en abundancia.
• Jesús es la RESURRECCIÓN Y LA VIDA – Juan 11:25. Él nos resucita de la muerte espiritual en que estábamos y nos lleva a una vida en abundancia. Asimismo, nos promete la vida eterna a su lado.
Nuestra vida se tornará cada día más victoriosa en la medida que nos acerquemos y conozcamos a Jesús tal como Él se presenta en los Evangelios: nuestro amigo personal y quien está dispuesto a transformar nuestra vida. En Jesús encontraremos todo lo que necesitamos.
• ¿Cuál de las características que aprendimos hoy sobre Jesús fue nueva y reveladora para vos?
• ¿Cuál de todas ellas es la que más necesitás en este tiempo en tu vida?
• Conocer estos atributos de Jesús ¿en qué te desafía?
Te invitamos a tener la experiencia de poder hablar a otras personas sobre quién es Jesús para tu vida y poder presentárselo como un amigo personal, después de esto podés escribirlos resultados de esta vivencia.
Video Clase:
Evaluación de Clase:
clase 3 - Próximamente
Clase 2 - Jesús nuestro amigo personal
Clase 2
Es la finalidad de la clase que el estudiante experimente a Jesús como su Salvador y amigo personal. Que estreche lazos profundos en esta nueva relación.
Hemos entregado nuestra vida al Señor y ahora nos resta un largo camino por andar tomados de su mano. Es necesario saber quién es este Salvador, esto que nos permitirá asegurar nuestra vida en Él y comenzar a conocerlo en una nueva faceta: Como amigo personal.
«Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando.» — Juan 15:13-14 (RVR1960).
Jesús nos dio la mayor muestra de su amistad: Entregó su vida por cada uno de nosotros, sus amigos.
En Juan 15:7 encontramos el secreto para una vida cristiana victoriosa, el permanecer unidos a Jesús. Sólo entonces nuestra vida producirá raíces fuertes, semejantes a la del árbol del olivo, que aun de sus raíces nacen retoños alrededor del tronco.
Vamos a conocer algunas características de Jesucristo, las cuales nos acercarán a Él y nos mostrarán que Él es y será nuestro mejor amigo.
1. Él es quien nos protege de los males de este mundo
Jesús es el PRÍNCIPE DE PAZ (Juan 16:33): Tal vez estemos atravesando problemas que nos roban el sueño, la Palabra nos asegura que en Él siempre tendremos paz.
Jesús es la LUZ DEL MUNDO (Juan 8:12): Al observar este mundo, que pareciera estar todo en tinieblas, en ocasiones sentimos que la confusión nos abruma. Pero la Biblia nos promete que su luz disipará toda tiniebla.
Jesús es LA PUERTA (Juan 10:9): En un mundo en el que muchos yerran en sus decisiones y esto les lleva a perderlo todo, Él nos promete que en Él estaremos seguros y encontraremos un acceso a todo lo que necesitamos en la vida: ¡Él es la puerta de acceso!
2. Él es quien suple nuestras necesidades
Jesús es AGUA DE VIDA ETERNA (Juan 7:38): Antes de nuestro encuentro con Jesús experimentábamos insatisfacción, vacío en nuestro corazón, pero Él nos promete que el que bebiere de su presencia nunca más tendrá sed. Sus aguas sanarán nuestra tierra y fluirán en manantiales de aguas de vida eterna.
Jesús es NUESTRO SANADOR (Salmo 103:3-5): Él sana nuestras dolencias, nuestras enfermedades. Los Evangelios nos cuentan de una mujer con flujo de sangre que al tocar el manto de Jesús fue sanada. Hoy, de la misma manera, al tocar su presencia podemos ser sanados.
Jesús es NUESTRO RESTAURADOR (Filipenses 1:6): Él ha comenzado una buena obra en nosotros y no descansará hasta completarla. Nuestra vida, nuestra familia, nuestro carácter, todo será restaurado al punto de quedar como nuevo.
Jesús es NUESTRA FORTALEZA (Salmo 27:1): Las fuerzas que necesitamos para llevar una vida victoriosa y ser vencedores provienen de Dios, quien derrama sobre nuestra vida fuerzas sobrenaturales para hallar plenitud.
3. Él es quien nos da promesas eternas
Jesús es EL CAMINO, LA VERDAD Y LA VIDA (Juan 14:6): Es el camino donde nuestros pasos serán enderezados y si permanecemos en Él nunca más confundiremos nuestro andar; en tanto que si conocemos la Verdad y ésta nos hace libres, seremos conducidos a una vida en abundancia.
- Jesús es la RESURRECCIÓN Y LA VIDA (Juan 11:25): Él nos resucita de la muerte espiritual en que estábamos y nos lleva a una vida en abundancia. Asimismo, nos promete la vida eterna a su lado.
Nuestra vida se tornará cada día más victoriosa en la medida que nos acerquemos y conozcamos a Jesús tal como Él se presenta en los Evangelios: nuestro amigo personal y quien está dispuesto a transformar nuestra vida. En Jesús encontraremos todo lo que necesitamos.
¿Cuál de las características que aprendimos hoy sobre Jesús fue nueva y reveladora para vos?
¿Cuál de todas ellas es la que más necesitás en este tiempo en tu vida?
Conocer estos atributos de Jesús ¿en qué te desafía?
Te invitamos a tener la experiencia de poder hablar a otras personas sobre quién es Jesús para tu vida y poder presentárselo como un amigo personal, después de esto podés escribir los resultados de esta vivencia.
Video Clase
Evaluación
clase 2 - Jesús nuestro amigo personal
Es la finalidad de la clase que el estudiante experimente a Jesús
como su Salvador y amigo personal. Que estreche lazos profundos en esta nueva relación.
Hemos entregado nuestra vida al Señor y ahora nos resta
un largo camino por andar tomados de su mano. Es necesario
saber quién es este Salvador, esto que nos permitirá asegurar
nuestra vida en Él y comenzar a conocerlo en una nueva faceta: Como amigo personal.
Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo queyo os mando. Juan 15:13-14 (RVR1960).
Jesús nos dio la mayor muestra de su amistad: Entregó suvida por cada uno de nosotros, sus amigos.
En Juan 15:7 encontramos el secreto para una vida cristiana victoriosa, el permanecer unidos a Jesús. Sólo entoncesnuestra vida producirá raíces fuertes, semejantes a la del árbol del olivo, que aun de sus raíces nacen retoños alrededor del tronco.
Vamos a conocer algunas características de Jesucristo, las cuales nos acercarán a Él y nos mostrarán que Él es y será nuestro mejor amigo.
1. Él es quien nos protege de los males de este mundo
• Jesús es el PRÍNCIPE DE PAZ – Juan 16:33. Tal vez estemos atravesando problemas que nos roban el sueño, la Palabra nos asegura que en Él siempre tendremos paz.
• Jesús es la LUZ DEL MUNDO – Juan 8:12. Al observar este mundo, que pareciera estar todo en tinieblas, en ocasiones sentimos que la confusión nos abruma. Pero la Biblia nos promete que su luz disipará toda tiniebla.
• Jesús es LA PUERTA – Juan 10:9. En un mundo en el que muchos yerran en sus decisiones y esto les lleva a perderlo todo, Él nos promete que en Él estaremos seguros y encontraremos un acceso a todo lo que necesitamos en la vida: ¡Él es la puerta de acceso!
2. Él es quien suple nuestras necesidades
• Jesús es AGUA DE VIDA ETERNA – Juan 7:38. Antes de nuestro encuentro con Jesús experimentábamos insatisfacción, vacío en nuestro corazón, pero Él nos promete que el que bebiere de su presencia nunca más tendrá sed. Sus aguas sanarán nuestra tierra y fluirán en manantiales de aguas de vida eterna.
• Jesús es NUESTRO SANADOR – Salmo 103:3-5. Él sana
nuestras dolencias, nuestras enfermedades. Los Evangelios nos cuentan de una mujer con flujo de sangre que al tocar el manto de Jesús fue sanada. Hoy, de la misma
manera, al tocar su presencia podemos ser sanados.
• Jesús es NUESTRO RESTAURADOR – Filipenses 1:6. Él ha comenzado una buena obra en nosotros y no descansará hasta completarla. Nuestra vida, nuestra familia, nuestro carácter, todo será restaurado al punto de quedar como nuevo.
• Jesús es NUESTRA FORTALEZA – Salmo 27:1. Las fuerzas que necesitamos para llevar una vida victoriosa y ser vencedores provienen de Dios, quien derrama sobre nuestra vida fuerzas sobrenaturales para hallar plenitud.
3 – Él es quien nos da promesas eternas
• Jesús es EL CAMINO, LA VERDAD Y LA VIDA – Juan 14:6.
Es el camino donde nuestros pasos serán enderezados y si permanecemos en Él nunca más confundiremos nuestro andar; en tanto que si conocemos la Verdad y ésta nos hace libres, seremos conducidos a una vida en abundancia.
• Jesús es la RESURRECCIÓN Y LA VIDA – Juan 11:25. Él nos resucita de la muerte espiritual en que estábamos y nos lleva a una vida en abundancia. Asimismo, nos promete la vida eterna a su lado.
Nuestra vida se tornará cada día más victoriosa en la medida que nos acerquemos y conozcamos a Jesús tal como Él se presenta en los Evangelios: nuestro amigo personal y quien está dispuesto a transformar nuestra vida. En Jesús encontraremos todo lo que necesitamos.
• ¿Cuál de las características que aprendimos hoy sobre Jesús fue nueva y reveladora para vos?
• ¿Cuál de todas ellas es la que más necesitás en este tiempo en tu vida?
• Conocer estos atributos de Jesús ¿en qué te desafía?
Te invitamos a tener la experiencia de poder hablar a otras personas sobre quién es Jesús para tu vida y poder presentárselo como un amigo personal, después de esto podés escribirlos resultados de esta vivencia.
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Evaluación de Clase:
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Clase 3 - Conectados con Dios
Clase 3
Nuestra meta hoy es que entendamos y abracemos el concepto de vivir en la presencia de Dios y descubrir que la oración es el contacto íntimo más valioso para comunicarnos con El.
Cuando nos encontramos con Dios por primera vez nos dimos cuenta que el Dios que creíamos lejano en realidad estaba muy cerca; cerca de nuestras necesidades y pendiente de nuestras vidas. Dios nunca prometió visitarnos, porque una visita viene de vez en cuando, su presencia es agradable pero hace lo que tiene que hacer y se va. Si leemos la Biblia atentamente vemos que la promesa de Dios es habitar con nosotros, de hecho el Edén fue creado especialmente como un ámbito donde Dios pudiera caminar y estar conectado con el hombre continuamente.
Hoy, por medio del sacrificio de Jesús, tenemos la posibilidad de volver a vivir ese ambiente en la tierra, buscando estar conectados con Dios todo el tiempo. En 2 Corintios 6:16 leemos: “Porque ustedes son el templo del Dios viviente, como Dios dijo: habitaré y andaré entre ellos, y seré su Dios y ellos serán mi pueblo.”
La oración es la respiración del espíritu; inhalamos de Dios y exhalamos pecado de nosotros. Es nuestro ejercicio diario espiritual para crecer en la comunión con nuestro Padre Celestial.
No te alarmes si luego de recibir a Dios y decidir seguir a
Cristo aparecen las tentaciones y dificultades; estas se presentan
con el objetivo principal de robarnos las bendiciones de nuestra
vida. Sin embargo ni siquiera Jesús fue ajeno a ello, la Biblia
nos dice que después de ser bautizado fue llevado al desierto por
el Espíritu y allí llegó el diablo para tentarlo. Pero las tentaciones
no sólo existieron en el tiempo de Jesús, sino también en la actualidad
nos vemos expuestos a las mismas luchas y debemos saber cómo enfrentarlas.
Veamos por un momento un ejemplo que Jesús nos da al respecto en
Lucas 8:4-15. En primer lugar, la Biblia nos menciona una semilla:
El versículo 11 nos explica claramente que la semilla es la
Palabra de Dios. Representa todo lo que recibimos al encontrarnos con
Cristo: sanidad, paz, el aprender a perdonar, a tomar decisiones,
a conocer y amar a Dios.
En segundo lugar, menciona cuatro lugares diferentes en donde
cayó esa semilla. Estos simbolizan diferentes tipos de personas,
seguramente nos veremos identificados con alguna de ellas.
1. SOBRE EL CAMINO
Caída la semilla, inmediatamente, vinieron aves del cielo y
la arrebataron. Probablemente, después de encontrarnos con
Cristo aparecieron – o aparecerán – amistades, conocidos o
familiares que vienen a presentar ideas y situaciones que nos
quieren alejar de Dios, con argumentos como “no tiene senti
do cambiar de vida”. En definitiva, todo ello viene a robar esa
semilla para que ni siquiera pueda echar sus primeras raíces.
2. SOBRE LA PIEDRA
Este grupo de personas representa a quienes el encuentro con
Dios les pareció espectacular, volvieron contentas, entusiasmadas,
comenzaron a vivir una vida diferente, pero se olvidaron de algo
fundamental: echar raíces.
El leer la Biblia, orar, asistir a los Grupos de vida y las reuniones
son cosas que nos van fortaleciendo cada día más en el camino de Dios.
Es importante echar raíces a través de todo esto para que cuando lleguen
las pruebas y los momentos difíciles, podamos estar firmes y no decaer.
3. ENTRE ESPINOS
Este terreno se asemeja a las personas que hacen todas las cosas que
antes mencionamos, es decir, sus raíces están fuertes, mantienen
vivo todo lo que vivieron en ese encuentro con Cristo, pero no
quitaron de sus vidas lo que desagrada a Dios.
Junto con la Palabra de Dios crecen en sus corazones el engaño,
el adulterio, la fornicación, las adicciones, el robo, la falta
de perdón, el orgullo, el rencor. Asimismo crece el afán por
obtener cosas en este mundo. Y tarde o temprano todo esto
terminará ahogando lo que han recibido de parte de Dios.
4. LA BUENA TIERRA
Tipifican a los que escucharon la Palabra, la pusieron en
práctica, lograron quitar todo pecado de sus vidas y como
consecuencia comienzan a dar fruto: sus familias cambian, su
trabajo cambia y sus amigos notan la diferencia.
“Porque tú formaste mis entrañas; tú me hiciste en el vientre de mi madre.” Salmo 139:13 (RVR1960)
El que nos formó es el mismo que espera que nos acerquemos a Él sin restricciones. Orar es hablar con Dios, no es repetir sistemáticamente la misma frase todos los días. La oración es un diálogo, no se trata sólo de lo que yo tengo para decirle a Dios, además es aprender a interpretar su voz, ya que Él también habla a nuestras vidas.
Tomemos ahora mismo un tiempo para pensar ejemplos prácticos de diferentes formas que Dios usa para hablarnos en nuestra vida personal.
“Y orando no uséis vanas repeticiones” Mateo 6:7 (RVR1960)
De la misma manera que entablaríamos un diálogo con nuestro mejor amigo, debemos dirigirnos a Dios a la hora de orar; por eso no es necesario utilizar palabras difíciles sino simplemente derramar nuestro corazón delante de Él con total libertad, con nuestros defectos y virtudes, pues Él nos conoce tal como somos.
1. La importancia de preparar un lugar
Es fundamental la construcción de un ambiente donde podamos encontrarnos con Dios de forma cotidiana. Es primordial empezar a vivir de tal manera que cada hábito y espacio procuren agradarle a Dios. En definitiva, construimos poco a poco un lugar para que la presencia de Dios habite con nosotros y podamos dialogar con Él a través de la oración.
“Mas tú cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto…” Mateo 6:6 (RVR1960)
Primero debemos de entender que, para orar, necesitamos disponer de un tiempo y un lugar físico donde podamos tener una conversación a solas con Dios. Donde estemos solos y nadie nos interrumpa, un lugar donde podamos estar cómodos – nuestra habitación, el living, el baño o el parque. Al orar, tomen la posición que les sea más cómoda: de rodillas, sentado, parado, caminando, lo importante es ser reverentes pero sin ser estructurados.
2. La importancia de tener un horario
“…Pedro subió a la azotea para orar, cerca de la hora sexta.” Hechos 10:9 (RVR1960)
Disponer de un horario nos ayudará a ordenar nuestro día; sería ideal hacerlo por la mañana, para empezar el día con una mejor predisposición y contando con la bendición de Dios. Ser responsables con el horario nos ayudará a recordar que tenemos una cita a la que no podemos faltar. Es como cuando tenemos que tomar un medicamento, el médico da las indicaciones, pero para que éste sea efectivo, tenemos que respetar el horario.
Tengan un lápiz, cuaderno, una Biblia y dejen que Dios le hable.
3. Un modelo de oración
En la Biblia tenemos el principal modelo de oración. Cuando los discípulos no sabían cómo orar, Jesús les enseñó un camino a seguir: El Padre nuestro en Mateo 6:9-13. El Padre nuestro es entonces una guía para luego poder hacer nuestra propia oración:
Declararlo nuestro Dios.
Adorarlo.
Presentar nuestras necesidades.
Reconocer nuestras faltas y arrepentirnos. 1º Juan 1-9.
Hacerlo todo en el nombre de Jesús.
Agradecer por todo lo recibido.
¿De qué forma te habló Dios personalmente la última semana?
¿Cómo podemos responder al deseo de Dios de habitar con nosotros?
¿Qué experiencias nuevas reconoces en tu vida luego de un tiempo apartado en oración?
Tomá el desafío de preparar un lugar físico en tu casa donde haya adoración continua, ambientalo con todo lo que le agrada a Jesús. Aunque tu familia no crea o no te acompañe, prepara un lugar en tu ámbito personal y en poco tiempo habrá diferencias en tu casa.
Video Clase
Evaluación
clase 2 - Jesús nuestro amigo personal
Es la finalidad de la clase que el estudiante experimente a Jesús
como su Salvador y amigo personal. Que estreche lazos profundos en esta nueva relación.
Hemos entregado nuestra vida al Señor y ahora nos resta
un largo camino por andar tomados de su mano. Es necesario
saber quién es este Salvador, esto que nos permitirá asegurar
nuestra vida en Él y comenzar a conocerlo en una nueva faceta: Como amigo personal.
Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo queyo os mando. Juan 15:13-14 (RVR1960).
Jesús nos dio la mayor muestra de su amistad: Entregó suvida por cada uno de nosotros, sus amigos.
En Juan 15:7 encontramos el secreto para una vida cristiana victoriosa, el permanecer unidos a Jesús. Sólo entoncesnuestra vida producirá raíces fuertes, semejantes a la del árbol del olivo, que aun de sus raíces nacen retoños alrededor del tronco.
Vamos a conocer algunas características de Jesucristo, las cuales nos acercarán a Él y nos mostrarán que Él es y será nuestro mejor amigo.
1. Él es quien nos protege de los males de este mundo
• Jesús es el PRÍNCIPE DE PAZ – Juan 16:33. Tal vez estemos atravesando problemas que nos roban el sueño, la Palabra nos asegura que en Él siempre tendremos paz.
• Jesús es la LUZ DEL MUNDO – Juan 8:12. Al observar este mundo, que pareciera estar todo en tinieblas, en ocasiones sentimos que la confusión nos abruma. Pero la Biblia nos promete que su luz disipará toda tiniebla.
• Jesús es LA PUERTA – Juan 10:9. En un mundo en el que muchos yerran en sus decisiones y esto les lleva a perderlo todo, Él nos promete que en Él estaremos seguros y encontraremos un acceso a todo lo que necesitamos en la vida: ¡Él es la puerta de acceso!
2. Él es quien suple nuestras necesidades
• Jesús es AGUA DE VIDA ETERNA – Juan 7:38. Antes de nuestro encuentro con Jesús experimentábamos insatisfacción, vacío en nuestro corazón, pero Él nos promete que el que bebiere de su presencia nunca más tendrá sed. Sus aguas sanarán nuestra tierra y fluirán en manantiales de aguas de vida eterna.
• Jesús es NUESTRO SANADOR – Salmo 103:3-5. Él sana
nuestras dolencias, nuestras enfermedades. Los Evangelios nos cuentan de una mujer con flujo de sangre que al tocar el manto de Jesús fue sanada. Hoy, de la misma
manera, al tocar su presencia podemos ser sanados.
• Jesús es NUESTRO RESTAURADOR – Filipenses 1:6. Él ha comenzado una buena obra en nosotros y no descansará hasta completarla. Nuestra vida, nuestra familia, nuestro carácter, todo será restaurado al punto de quedar como nuevo.
• Jesús es NUESTRA FORTALEZA – Salmo 27:1. Las fuerzas que necesitamos para llevar una vida victoriosa y ser vencedores provienen de Dios, quien derrama sobre nuestra vida fuerzas sobrenaturales para hallar plenitud.
3 – Él es quien nos da promesas eternas
• Jesús es EL CAMINO, LA VERDAD Y LA VIDA – Juan 14:6.
Es el camino donde nuestros pasos serán enderezados y si permanecemos en Él nunca más confundiremos nuestro andar; en tanto que si conocemos la Verdad y ésta nos hace libres, seremos conducidos a una vida en abundancia.
• Jesús es la RESURRECCIÓN Y LA VIDA – Juan 11:25. Él nos resucita de la muerte espiritual en que estábamos y nos lleva a una vida en abundancia. Asimismo, nos promete la vida eterna a su lado.
Nuestra vida se tornará cada día más victoriosa en la medida que nos acerquemos y conozcamos a Jesús tal como Él se presenta en los Evangelios: nuestro amigo personal y quien está dispuesto a transformar nuestra vida. En Jesús encontraremos todo lo que necesitamos.
• ¿Cuál de las características que aprendimos hoy sobre Jesús fue nueva y reveladora para vos?
• ¿Cuál de todas ellas es la que más necesitás en este tiempo en tu vida?
• Conocer estos atributos de Jesús ¿en qué te desafía?
Te invitamos a tener la experiencia de poder hablar a otras personas sobre quién es Jesús para tu vida y poder presentárselo como un amigo personal, después de esto podés escribirlos resultados de esta vivencia.
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Evaluación de Clase:
clase 3 - Próximamente
Clase 4 - La Palabra de Dios
Clase 4
Que reconozcamos la Palabra como fuente de autoridad sobre nuestras vidas. Es importante que desarrollemos el hábito de leerla y meditarla cada día.
Dios nos ha dejado la Palabra con un propósito: ser la guía de nuestro diario caminar. La Biblia es el más grande de los tesoros, en ella encontramos la respuesta a todas nuestras necesidades, nos indica cómo manejar nuestras finanzas, las relaciones con otras personas, nuestra familia, los sentimientos y los problemas que a diario puedan surgir.
“Nunca se antes de apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que está escrito en él, porque entonces harás prosperar tu camino y todo te saldrá bien.” Josué 1:8 (RVR1960)
- Acercándonos con una actitud correcta
Cuando nos disponemos a leer la Palabra, debemos ir con la expectativa de recibir el consejo del ser más sabio de toda la creación; debemos leerla con el mismo interés que un enamorado lee la carta de su novia, es decir leyéndola una y otra vez, tratando de encontrar lo que Dios quiere hablar a nuestras vidas.
Necesitamos pedirle a Dios que abra nuestro entendimiento, como lo hizo Jesús con sus discípulos. Dice la Biblia: “…les abrió el entendimiento, para que comprendiesen las escrituras.” Lucas 24:45 (RVR1960).
- Meditando en ella
“De día y de noche meditarás en él…” Josué 1:8 (RVR1960) La mejor forma de meditar la Palabra es haciéndole preguntas al texto que estamos leyendo:
- ¿Qué nos enseña la Palabra?
- ¿Qué nos quiere decir esto?
- ¿Cómo podríamos aplicar lo leído?
- Teniendo un corazón moldeable
El corazón moldeable es aquel que se deja enseñar; esto es, sin autosuficiencia, entendiendo el valor real de la Biblia. Debemos pedirle a Dios que forme en nosotros un corazón que, como la buena tierra, sea capaz de recibir la semilla y dé fruto al treinta, al sesenta y al ciento por uno.
- Siendo obedientes
“Sed hacedores de la Palabra y no tan sólo oidores.” Santiago 1:22 (RVR1960) La idea no es sólo recibir información, sino que la Palabra penetre en nuestro corazón, ejerza influencia y como consecuencia se vea reflejada en nuestra manera de vivir.
- Acercándonos con una actitud correcta
Cuando nos disponemos a leer la Palabra, debemos ir con la expectativa de recibir el consejo del ser más sabio de toda la creación; debemos leerla con el mismo interés que un enamorado lee la carta de su novia, es decir leyéndola una y otra vez, tratando de encontrar lo que Dios quiere hablar a nuestras vidas.
Necesitamos pedirle a Dios que abra nuestro entendimiento, como lo hizo Jesús con sus discípulos. Dice la Biblia: “…les abrió el entendimiento, para que comprendiesen las escrituras.” Lucas 24:45 (RVR1960).
- Meditando en ella
“De día y de noche meditarás en él…” Josué 1:8 (RVR1960) La mejor forma de meditar la Palabra es haciéndole preguntas al texto que estamos leyendo:
- ¿Qué nos enseña la Palabra?
- ¿Qué nos quiere decir esto?
- ¿Cómo podríamos aplicar lo leído?
- Teniendo un corazón moldeable
El corazón moldeable es aquel que se deja enseñar; esto es, sin autosuficiencia, entendiendo el valor real de la Biblia. Debemos pedirle a Dios que forme en nosotros un corazón que, como la buena tierra, sea capaz de recibir la semilla y dé fruto al treinta, al sesenta y al ciento por uno.
- Siendo obedientes
“Sed hacedores de la Palabra y no tan sólo oidores.” Santiago 1:22 (RVR1960) La idea no es sólo recibir información, sino que la Palabra penetre en nuestro corazón, ejerza influencia y como consecuencia se vea reflejada en nuestra manera de vivir.
- Busquen un lugar determinado.
- Tengan un cuaderno y conviértanlo en su diario personal. El hacerlo les permitirá tomar nota de aquellas cosas que Dios hable para poder repasarlas cuando lo necesiten.
Por ejemplo:
- Cita bíblica: Los pasajes leídos.
- Mensaje de Dios para hoy: Es lo que más les haya impactado de lo leído.
- Promesa de Dios para sus vidas: Es una bendición, algo que Dios promete darles.
- Mandamiento a obedecer: Es lo que el Señor les haya mostrado que necesitan cambiar.
- Aplicación personal: Es necesario que después de estudiar la Palabra, se haga real en sus maneras de vivir.
Beneficios de acercarnos a la Palabra
- Nos ayuda a vencer el pecado: Cuando la Palabra de Dios está atesorada en nuestro corazón, tenemos a dónde acudir cuando la tentación llama a la puerta. Jesús la usó y venció, en las tres oportunidades que Satanás lo tentó, diciendo: “Escrito está…” Lucas 4:8-10.
- Nos da poder en la oración: Jesús nos dio una promesa: si la Palabra permanece en nosotros, obtendremos la respuesta en todo lo que pidamos, Juan 15:7.
- Nos da paz en medio de la afflicción: Cuando hay problemas, nuestro sustento es la Palabra de Dios guardada en nuestros corazones. “Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz…” Juan 16:33 (RVR1960).
- Nos orienta en las decisiones de la vida: “Lámpara es a mis pies tu Palabra y lumbrera en mi camino” Salmos 119:105 (RVR1960).
- Nos garantiza una vida de éxito: Josué 1:8.
La Palabra de Dios es actual y llega a nosotros de manera directa cada vez que la recibimos en nuestras reuniones. Es muy importante que prestemos atención y tomemos nota en cada reunión, anotar los pasajes bíblicos dados nos ayuda como punto de referencia a la hora de leer a solas la Biblia. Nuestra conexión como cuerpo de Cristo es por medio de la Palabra que se nos predica en la congregación. Es necesario que la Palabra se multiplique en nosotros, esto sucede cuando, al oírla, le sumamos la actitud de meditar en ella y ponerla por obra.
Debemos amar la Palabra de Dios y seguir sus indicaciones tal como lo haría un capitán de un barco con su brújula. Así aprenderemos a actuar con sabiduría y a sacar el mejor provecho de ella para nuestras vidas. Ella inspira nuestras vidas, es la que nos enseña el camino en el que debemos de andar, nos corrige y nos instruye en justicia. Al leerla, cada día creceremos en sabiduría y conocimiento y obtendremos guía para la vida. 2 Timoteo 3:16-17.
- ¿Qué Palabra concreta te dio personalmente Dios los últimos días?
- ¿Qué pasaje bíblico que conocías sólo superficialmente comenzó a tomar nuevo valor al aprender a meditar en la Palabra?
- Busquen maneras prácticas para que cada persona pueda tener alcance a la Biblia.
- En clase, dispónganse a comparar algunos versículos claves
en diferentes versiones – NTV, NVI, TLA. Los desafiamos a
memorizar versículos específicos que sean base para su vida
cristiana
Video Clase
Evaluación
clase 2 - Jesús nuestro amigo personal
Es la finalidad de la clase que el estudiante experimente a Jesús
como su Salvador y amigo personal. Que estreche lazos profundos en esta nueva relación.
Hemos entregado nuestra vida al Señor y ahora nos resta
un largo camino por andar tomados de su mano. Es necesario
saber quién es este Salvador, esto que nos permitirá asegurar
nuestra vida en Él y comenzar a conocerlo en una nueva faceta: Como amigo personal.
Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo queyo os mando. Juan 15:13-14 (RVR1960).
Jesús nos dio la mayor muestra de su amistad: Entregó suvida por cada uno de nosotros, sus amigos.
En Juan 15:7 encontramos el secreto para una vida cristiana victoriosa, el permanecer unidos a Jesús. Sólo entoncesnuestra vida producirá raíces fuertes, semejantes a la del árbol del olivo, que aun de sus raíces nacen retoños alrededor del tronco.
Vamos a conocer algunas características de Jesucristo, las cuales nos acercarán a Él y nos mostrarán que Él es y será nuestro mejor amigo.
1. Él es quien nos protege de los males de este mundo
• Jesús es el PRÍNCIPE DE PAZ – Juan 16:33. Tal vez estemos atravesando problemas que nos roban el sueño, la Palabra nos asegura que en Él siempre tendremos paz.
• Jesús es la LUZ DEL MUNDO – Juan 8:12. Al observar este mundo, que pareciera estar todo en tinieblas, en ocasiones sentimos que la confusión nos abruma. Pero la Biblia nos promete que su luz disipará toda tiniebla.
• Jesús es LA PUERTA – Juan 10:9. En un mundo en el que muchos yerran en sus decisiones y esto les lleva a perderlo todo, Él nos promete que en Él estaremos seguros y encontraremos un acceso a todo lo que necesitamos en la vida: ¡Él es la puerta de acceso!
2. Él es quien suple nuestras necesidades
• Jesús es AGUA DE VIDA ETERNA – Juan 7:38. Antes de nuestro encuentro con Jesús experimentábamos insatisfacción, vacío en nuestro corazón, pero Él nos promete que el que bebiere de su presencia nunca más tendrá sed. Sus aguas sanarán nuestra tierra y fluirán en manantiales de aguas de vida eterna.
• Jesús es NUESTRO SANADOR – Salmo 103:3-5. Él sana
nuestras dolencias, nuestras enfermedades. Los Evangelios nos cuentan de una mujer con flujo de sangre que al tocar el manto de Jesús fue sanada. Hoy, de la misma
manera, al tocar su presencia podemos ser sanados.
• Jesús es NUESTRO RESTAURADOR – Filipenses 1:6. Él ha comenzado una buena obra en nosotros y no descansará hasta completarla. Nuestra vida, nuestra familia, nuestro carácter, todo será restaurado al punto de quedar como nuevo.
• Jesús es NUESTRA FORTALEZA – Salmo 27:1. Las fuerzas que necesitamos para llevar una vida victoriosa y ser vencedores provienen de Dios, quien derrama sobre nuestra vida fuerzas sobrenaturales para hallar plenitud.
3 – Él es quien nos da promesas eternas
• Jesús es EL CAMINO, LA VERDAD Y LA VIDA – Juan 14:6.
Es el camino donde nuestros pasos serán enderezados y si permanecemos en Él nunca más confundiremos nuestro andar; en tanto que si conocemos la Verdad y ésta nos hace libres, seremos conducidos a una vida en abundancia.
• Jesús es la RESURRECCIÓN Y LA VIDA – Juan 11:25. Él nos resucita de la muerte espiritual en que estábamos y nos lleva a una vida en abundancia. Asimismo, nos promete la vida eterna a su lado.
Nuestra vida se tornará cada día más victoriosa en la medida que nos acerquemos y conozcamos a Jesús tal como Él se presenta en los Evangelios: nuestro amigo personal y quien está dispuesto a transformar nuestra vida. En Jesús encontraremos todo lo que necesitamos.
• ¿Cuál de las características que aprendimos hoy sobre Jesús fue nueva y reveladora para vos?
• ¿Cuál de todas ellas es la que más necesitás en este tiempo en tu vida?
• Conocer estos atributos de Jesús ¿en qué te desafía?
Te invitamos a tener la experiencia de poder hablar a otras personas sobre quién es Jesús para tu vida y poder presentárselo como un amigo personal, después de esto podés escribirlos resultados de esta vivencia.
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Clase 5 - Una vida de santidad
Clase 5
Nuestra meta es que juntos comprendamos lo que significa ser santos, reconociendo la diferencia entre el legalismo y el hacer la voluntad de Dios; y así descubrir que es posible mantener una vida de santidad.
Dios nos llamó a libertad, pero depende de nosotros mantener esa libertad. Dios no solo nos proveyó de salvación sino también de todo lo que necesitamos para vivir en victoria y vencer al pecado. El desafío de vivir verdadera y completamente libres viene de comprender que nuestro corazón debe estar enfocado en un mandato de Dios primordial: Somos llamados a vivir en santidad.
“Dios nos ha llamado a vivir vidas santas, no impuras”. 1 Tesalonicenses 4:7 (NTV).
Ser santos es un mandato de Dios. La santidad es, en esencia, ser apartado con un propósito; mantener la santidad será entonces, vivir una vida que se mantenga pura, con la dignidad que requiere su objetivo. Una vida de grandes logros será siempre una vida apartada para Dios. La santidad consiste en mantener la pureza desde el mismo corazón, es mucho más que apariencias o cumplir con rituales.
El plan de Dios para nuestras vidas es que seamos el reflejo de su gloria. Por eso nos dice:
“pero ahora sean santos en todo lo que hagan, tal como Dios, quien los eligió, es Santo, pues las escrituras dicen: sean santos, porque Yo Soy Santo” 1 Pedro 1:15-16 (NTV).
Dios se nos presenta en las escrituras como tres veces Santo, esto quiere decir santidad absoluta. Él es nuestro modelo, no hay mancha en Él.
Jesús vivía en santidad, revelaba en su vida la gloria del Padre. Un notable contraste se evidenciaba entre su enseñanza acerca de Dios y la de los fariseos y los religiosos de su época. En Marcos 1:22 (NTV) encontramos el siguiente relato:
“la gente quedó asombrada de su enseñanza porque lo hacía con verdadera autoridad, algo completamente diferente de lo que hacían los maestros de la ley religiosa”.
La autoridad de Jesús consistía en que Él vivía de verdad lo que predicaba. Su mensaje era mucho más que palabras bonitas. Jesús fue cien por ciento consecuente con su mensaje. Su fe no estaba basada en la práctica legalista, sino en escuchar a Dios y obedecerle. Hacer la voluntad del Padre y buscar su gloria era el principal propósito en la vida de Cristo.
Los religiosos exhibían una santidad falsa, que consistía en guardar apariencias, fomentar la culpa, oprimir espiritual y económicamente a los seguidores de su religiosidad. Ellos buscaban cumplir la letra de la ley, reduciéndola a simples actividades cotidianas para justificarse. Por el contrario, Jesús enseñaba el espíritu de la ley, es decir el verdadero propósito para el cual Dios la había enviado.
Debemos cuidarnos de no volvernos religiosos en nuestra fe, esto sucede cuando reducimos el vivir en santidad a una lista de actividades o cosas que debo o no debo hacer. El ritual puede ser importante, pero será válido a los ojos de Dios sólo si es realizado por una persona íntegra y con un propósito santo. Por ejemplo, puedo levantar mis manos en adoración, pero en mi corazón estar pensando en los zapatos que me quiero comprar, o alimentando malos pensamientos y no en adorar a Dios o aquello que quiera significar levantar mis manos. El problema no está en el rito, sino en el corazón de quien lo realiza.
Y entró Jesús en el templo de Dios, y echó fuera a todos los que vendían y compraban en el templo, y volcó las mesas de los cambistas, y las sillas de los que vendían palomas; y les dijo: Escrito está: Mi casa, casa de oración será llamada; mas vosotros la habéis hecho cueva de ladrones. Y vinieron a él en el templo ciegos y cojos, y los sanó. Pero los principales sacerdotes y los escribas, viendo las maravillas que hacía, y a los muchachos aclamando en el templo y diciendo: ¡Hosanna al Hijo de David! se indignaron, y le dijeron: ¿Oyes lo que éstos dicen? Y Jesús les dijo: Sí; ¿nunca leísteis: De la boca de los niños y de los que maman perfeccionaste la alabanza? Y dejándolos, salió fuera de la ciudad, a Betania, y posó allí. Mateo 21:12-17 (RVR1960).
Cuando Jesús se enoja en el templo podemos inferir varios motivos:
- Ocupaban con la venta de animales para sacrificio el atrio de los gentiles, es decir que estaban quitándole el sitio a los extranjeros, ignorando el propósito misionero del templo.
- También podemos deducir que habían hecho de la fe un negocio olvidando el sentido de servicio.
- Pero la acusación más grave, que las engloba a todas, es “habéis hecho de la casa de oración una cueva de ladrones”.
Jesús cita al profeta Jeremías – Jeremías 7:11- la cueva de ladrones era un símbolo del lugar donde se hacen las cosas escondidas. Los ladrones usaban cuevas para planificar sus atracos, guardar el botín, en definitiva, un lugar para esconder sus fechorías. Esto es un claro símbolo de aquello que promueve la religión ritual sin santidad. Se esconde el pecado detrás de una apariencia de devoción a Dios. Cuando esto pasa se pierde el temor de Dios, y aquello que debía ser adoración se convierte en algo detestable a los ojos del Señor.
“Este es el mensaje que hemos oído de él y que les anunciamos: Dios es luz y en él no hay ninguna oscuridad. Si afirmamos que tenemos comunión con él, pero vivimos en la oscuridad, mentimos y no ponemos en práctica la verdad. Pero, si vivimos en la luz, así como él está en la luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de su Hijo Jesucristo nos limpia de todo pecado”. 1 Juan 1:5-7 (NVI).
Una vida práctica de santidad consiste en agradarle a Dios por encima de todas las cosas, no solo absteniéndonos al pecado por temor a las consecuencias, sino más bien enfocándonos en hacer la voluntad del Padre y cumplir el propósito para el cual Él nos llamó. Así nuestra vida se convierte en una vida de aventura, de nuevos desafíos y totalmente disfrutable porque estamos concentrados en desarrollar aquello para lo cual Dios nos formó. Cuando en la búsqueda de esta vida caemos o fallamos y el enemigo nos quiere acusar o derribarnos y traer oscuridad, la misericordia y la sangre de Cristo son la respuesta. Jesucristo nos limpia a través del arrepentimiento genuino y nos da la autoridad sobre todo lo que nos quiera atar.
- ¿Cuál es tu mayor motivación a la hora de decidir ante el pecado?
- ¿Qué herramientas nos dejó Jesús a mano para poder alcanzar la santidad?
- ¿Podés percibir qué cosas en tu vida son fruto de disfrutar la santidad?
Algunos frutos del permanecer en santidad son: llevar una vida sana, la construcción de un hogar donde Cristo sea el centro, el desarrollo de relaciones personales y vínculos que nos acerquen a Dios, el crecer económica e intelectualmente, ser vir a Dios, cultivar una relación íntima y personal con Cristo, construir la iglesia siendo parte activa de la congregación. ¡Es hora de cultivar tus frutos!
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Evaluación
clase 2 - Jesús nuestro amigo personal
Es la finalidad de la clase que el estudiante experimente a Jesús
como su Salvador y amigo personal. Que estreche lazos profundos en esta nueva relación.
Hemos entregado nuestra vida al Señor y ahora nos resta
un largo camino por andar tomados de su mano. Es necesario
saber quién es este Salvador, esto que nos permitirá asegurar
nuestra vida en Él y comenzar a conocerlo en una nueva faceta: Como amigo personal.
Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo queyo os mando. Juan 15:13-14 (RVR1960).
Jesús nos dio la mayor muestra de su amistad: Entregó suvida por cada uno de nosotros, sus amigos.
En Juan 15:7 encontramos el secreto para una vida cristiana victoriosa, el permanecer unidos a Jesús. Sólo entoncesnuestra vida producirá raíces fuertes, semejantes a la del árbol del olivo, que aun de sus raíces nacen retoños alrededor del tronco.
Vamos a conocer algunas características de Jesucristo, las cuales nos acercarán a Él y nos mostrarán que Él es y será nuestro mejor amigo.
1. Él es quien nos protege de los males de este mundo
• Jesús es el PRÍNCIPE DE PAZ – Juan 16:33. Tal vez estemos atravesando problemas que nos roban el sueño, la Palabra nos asegura que en Él siempre tendremos paz.
• Jesús es la LUZ DEL MUNDO – Juan 8:12. Al observar este mundo, que pareciera estar todo en tinieblas, en ocasiones sentimos que la confusión nos abruma. Pero la Biblia nos promete que su luz disipará toda tiniebla.
• Jesús es LA PUERTA – Juan 10:9. En un mundo en el que muchos yerran en sus decisiones y esto les lleva a perderlo todo, Él nos promete que en Él estaremos seguros y encontraremos un acceso a todo lo que necesitamos en la vida: ¡Él es la puerta de acceso!
2. Él es quien suple nuestras necesidades
• Jesús es AGUA DE VIDA ETERNA – Juan 7:38. Antes de nuestro encuentro con Jesús experimentábamos insatisfacción, vacío en nuestro corazón, pero Él nos promete que el que bebiere de su presencia nunca más tendrá sed. Sus aguas sanarán nuestra tierra y fluirán en manantiales de aguas de vida eterna.
• Jesús es NUESTRO SANADOR – Salmo 103:3-5. Él sana
nuestras dolencias, nuestras enfermedades. Los Evangelios nos cuentan de una mujer con flujo de sangre que al tocar el manto de Jesús fue sanada. Hoy, de la misma
manera, al tocar su presencia podemos ser sanados.
• Jesús es NUESTRO RESTAURADOR – Filipenses 1:6. Él ha comenzado una buena obra en nosotros y no descansará hasta completarla. Nuestra vida, nuestra familia, nuestro carácter, todo será restaurado al punto de quedar como nuevo.
• Jesús es NUESTRA FORTALEZA – Salmo 27:1. Las fuerzas que necesitamos para llevar una vida victoriosa y ser vencedores provienen de Dios, quien derrama sobre nuestra vida fuerzas sobrenaturales para hallar plenitud.
3 – Él es quien nos da promesas eternas
• Jesús es EL CAMINO, LA VERDAD Y LA VIDA – Juan 14:6.
Es el camino donde nuestros pasos serán enderezados y si permanecemos en Él nunca más confundiremos nuestro andar; en tanto que si conocemos la Verdad y ésta nos hace libres, seremos conducidos a una vida en abundancia.
• Jesús es la RESURRECCIÓN Y LA VIDA – Juan 11:25. Él nos resucita de la muerte espiritual en que estábamos y nos lleva a una vida en abundancia. Asimismo, nos promete la vida eterna a su lado.
Nuestra vida se tornará cada día más victoriosa en la medida que nos acerquemos y conozcamos a Jesús tal como Él se presenta en los Evangelios: nuestro amigo personal y quien está dispuesto a transformar nuestra vida. En Jesús encontraremos todo lo que necesitamos.
• ¿Cuál de las características que aprendimos hoy sobre Jesús fue nueva y reveladora para vos?
• ¿Cuál de todas ellas es la que más necesitás en este tiempo en tu vida?
• Conocer estos atributos de Jesús ¿en qué te desafía?
Te invitamos a tener la experiencia de poder hablar a otras personas sobre quién es Jesús para tu vida y poder presentárselo como un amigo personal, después de esto podés escribirlos resultados de esta vivencia.
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Clase 6 - Bautismo
Clase 6
Es nuestro fin hoy poder entender el significado del bautismo y tomar la decisión de bautizarse como expresión de fe y obediencia.
Generalmente las últimas recomendaciones que una persona da antes de partir, son las más importantes y las más significativas. Las Escrituras, tomadas de los Evangelios, nos muestran las últimas instrucciones de Jesús a sus discípulos momentos antes de ascender a los cielos. En Marcos 16:15-16 (NTV) leemos: “Entonces les dijo: Vayan por todo el mundo y prediquen la Buena Noticia a todos. El que crea y sea bautizado será salvo, pero el que se niegue a creer, será condenado”.
Es un acto de obediencia.
Es un acto de conciencia personal, es decir una determinación de nuestra propia voluntad que nadie pudo, puede o podrá tomar por nosotros. Es por esto que el bautismo de niños pequeños no es válido para Dios, ya que ellos no tienen conciencia de lo que hacen, y por lo tanto no están obedeciendo a su fe.
Forma parte de nuestro discipulado – Mateo. 28:18.
Confirma nuestra fe – Marcos. 16:16.
El bautismo representa nuestra pertenencia a la familia de Dios.
El bautismo es nuestra identificación pública con nuestra familia espiritual y nos identifica como miembros de la familia de Dios.
Cuando nos casamos, primero tomamos la decisión en nuestro corazón y luego ponemos de manifiesto ese pacto con la alianza, ese anillo es la muestra de una decisión interna, simboliza la unión y pertenencia a una nueva familia, no sólo entre los novios, sino delante de testigos. De la misma manera, el bautismo muestra y expresa nuestro pacto y nuestro compromiso hacia Dios, delante de muchos testigos.
Veamos el bautismo de Jesús en Mateo. 3:15-17. Él fue nuestro mayor ejemplo:
La definición en griego de baptizo es totalmente mojados. Debemos ser sumergidos. Cuando somos sumergidos en las aguas del bautismo estamos expresando que morimos a nuestra vieja vida y la misma es sepultada. Cuando salimos de las aguas renacemos como nueva creación con el anhelo de agradar a Dios.
“¿Acaso no saben ustedes que todos los que fuimos bautizados para unirnos con Cristo, en realidad fuimos bautizados para participar en su muerte? Por lo tanto, mediante el bautismo fuimos sepultados con Él en su muerte, a fin de que así como Cristo resucitó por el poder del Padre, todos nosotros llevemos una nueva vida.” Romanos 6:3-7 (NVI).
Debemos bautizarnos tan pronto como hayamos entendido el bautismo como un acto de obediencia al Señor Jesús. Veamos un ejemplo en la Biblia. Hechos 8:38-39.
El bautismo es una figura viviente en nosotros de lo que Jesús hizo en su muerte, sepultura y resurrección. Dios nos creó para que seamos parte de su familia, éste es el más grande honor y privilegio que podemos tener.
Luego de la clase ¿Cuál es tu perspectiva sobre el bautismo?
Si ya estás bautizado traé a memoria que te llevó a tomar tal decisión y compartilo con algunos compañeros
Si tu decisión luego de esta clase es bautizarte pronto, te animamos a que lo hables con tu líder y pastor, asimismo sería bueno que escribas tu testimonio incluyendo que te llevó a tomar tal decisión para tenerlo como declaración de tu fe de ahora en adelante.
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clase 2 - Jesús nuestro amigo personal
Es la finalidad de la clase que el estudiante experimente a Jesús
como su Salvador y amigo personal. Que estreche lazos profundos en esta nueva relación.
Hemos entregado nuestra vida al Señor y ahora nos resta
un largo camino por andar tomados de su mano. Es necesario
saber quién es este Salvador, esto que nos permitirá asegurar
nuestra vida en Él y comenzar a conocerlo en una nueva faceta: Como amigo personal.
Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo queyo os mando. Juan 15:13-14 (RVR1960).
Jesús nos dio la mayor muestra de su amistad: Entregó suvida por cada uno de nosotros, sus amigos.
En Juan 15:7 encontramos el secreto para una vida cristiana victoriosa, el permanecer unidos a Jesús. Sólo entoncesnuestra vida producirá raíces fuertes, semejantes a la del árbol del olivo, que aun de sus raíces nacen retoños alrededor del tronco.
Vamos a conocer algunas características de Jesucristo, las cuales nos acercarán a Él y nos mostrarán que Él es y será nuestro mejor amigo.
1. Él es quien nos protege de los males de este mundo
• Jesús es el PRÍNCIPE DE PAZ – Juan 16:33. Tal vez estemos atravesando problemas que nos roban el sueño, la Palabra nos asegura que en Él siempre tendremos paz.
• Jesús es la LUZ DEL MUNDO – Juan 8:12. Al observar este mundo, que pareciera estar todo en tinieblas, en ocasiones sentimos que la confusión nos abruma. Pero la Biblia nos promete que su luz disipará toda tiniebla.
• Jesús es LA PUERTA – Juan 10:9. En un mundo en el que muchos yerran en sus decisiones y esto les lleva a perderlo todo, Él nos promete que en Él estaremos seguros y encontraremos un acceso a todo lo que necesitamos en la vida: ¡Él es la puerta de acceso!
2. Él es quien suple nuestras necesidades
• Jesús es AGUA DE VIDA ETERNA – Juan 7:38. Antes de nuestro encuentro con Jesús experimentábamos insatisfacción, vacío en nuestro corazón, pero Él nos promete que el que bebiere de su presencia nunca más tendrá sed. Sus aguas sanarán nuestra tierra y fluirán en manantiales de aguas de vida eterna.
• Jesús es NUESTRO SANADOR – Salmo 103:3-5. Él sana
nuestras dolencias, nuestras enfermedades. Los Evangelios nos cuentan de una mujer con flujo de sangre que al tocar el manto de Jesús fue sanada. Hoy, de la misma
manera, al tocar su presencia podemos ser sanados.
• Jesús es NUESTRO RESTAURADOR – Filipenses 1:6. Él ha comenzado una buena obra en nosotros y no descansará hasta completarla. Nuestra vida, nuestra familia, nuestro carácter, todo será restaurado al punto de quedar como nuevo.
• Jesús es NUESTRA FORTALEZA – Salmo 27:1. Las fuerzas que necesitamos para llevar una vida victoriosa y ser vencedores provienen de Dios, quien derrama sobre nuestra vida fuerzas sobrenaturales para hallar plenitud.
3 – Él es quien nos da promesas eternas
• Jesús es EL CAMINO, LA VERDAD Y LA VIDA – Juan 14:6.
Es el camino donde nuestros pasos serán enderezados y si permanecemos en Él nunca más confundiremos nuestro andar; en tanto que si conocemos la Verdad y ésta nos hace libres, seremos conducidos a una vida en abundancia.
• Jesús es la RESURRECCIÓN Y LA VIDA – Juan 11:25. Él nos resucita de la muerte espiritual en que estábamos y nos lleva a una vida en abundancia. Asimismo, nos promete la vida eterna a su lado.
Nuestra vida se tornará cada día más victoriosa en la medida que nos acerquemos y conozcamos a Jesús tal como Él se presenta en los Evangelios: nuestro amigo personal y quien está dispuesto a transformar nuestra vida. En Jesús encontraremos todo lo que necesitamos.
• ¿Cuál de las características que aprendimos hoy sobre Jesús fue nueva y reveladora para vos?
• ¿Cuál de todas ellas es la que más necesitás en este tiempo en tu vida?
• Conocer estos atributos de Jesús ¿en qué te desafía?
Te invitamos a tener la experiencia de poder hablar a otras personas sobre quién es Jesús para tu vida y poder presentárselo como un amigo personal, después de esto podés escribirlos resultados de esta vivencia.
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Clase 7 - Somos Iglesia
Clase 7
Que podamos adquirir el concepto de que somos iglesia como parte integral de nuestra vida, y de manera práctica vivirlo cotidianamente, entendiendo que somos parte esencial del cuerpo de Cristo.
Llamamos iglesia no al edificio, ya que esto es el templo, sino más bien al conjunto de personas que habiendo tenido un encuentro con Jesús son parte de la comunidad de fe. Por esta razón es que todos los que asistimos a un Grupo de vida, al templo, pasamos a formar parte de la iglesia de Jesucristo.
Ahora que cada uno de nosotros hemos aceptado a Jesús como nuestro Señor y Salvador personal, debemos saber que no estamos solos, sino que somos parte de una gran familia: el pueblo de Dios, que es la iglesia.
A fin de poder entender cómo funciona la iglesia, la definiremos como el cuerpo de Cristo. “Vosotros pues, sois el cuerpo de Cristo y miembros cada uno en particular” 1 Corintios 12:27 (RVR1960).
La dividimos en tres áreas: así como el ser humano está compuesto por tres partes: cuerpo, alma y espíritu, consideramos ejemplificar la iglesia de la misma manera.
Nuestra comunidad de fe tiene una estructura preparada para conectarnos a la visión de la iglesia e impulsarnos al propósito de Dios. Es en la iglesia es donde se manifiesta la comunión, en ella el Señor nos une a Él a través de lazos de amor con nuestros hermanos en una relación fraternal.
“Todos los que habían creído estaban juntos, y tenían en común todas las cosas (…) Y perseverando unánimes cada día en el templo y partiendo el pan en las casas, comían juntos con alegría y sencillez de corazón, alabando a Dios y teniendo favor con todo el pueblo. Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos.” Hechos 2:44-47 (RVR1960).
La estructura de nuestra congregación está formada con una visión que pretende de manera integral buscar el desarrollo del propósito de Dios en la vida de cada creyente. Los pastores principales junto con un equipo de obreros llevan adelante la visión y el cuidado pastoral de la gente. Para que esto se haga de manera efectiva contamos con los Grupos de vida, que son el espacio ideal para poder crecer en la fe, promover el compañerismo y formar lazos fuertes de unidad.
La iglesia está pensada con actividades y procesos graduales educativos que abarcan todas las áreas de la familia. Cada reunión general es un punto de encuentro vital para el crecimiento espiritual y el fortalecimiento de la nueva vida que llevamos en Cristo.
El corazón de la iglesia es la visión, y ello se manifiesta en la gente. La iglesia es un lugar donde llegan todo tipo de personas y cada uno de ellos es único y especial.
En el Centro de Alabanza abrazamos el concepto de que somos iglesia. Cada miembro que es parte de la congregación refleja la forma de vida que predicamos, es decir la vida de Jesús. “Pensemos en maneras de motivarnos unos a otros a realizar actos de amor y buenas acciones. Y no dejemos de congregarnos, como lo hacen algunos, sino animémonos unos a otros, sobre todo ahora que el día de su regreso se acerca”. Hebreos 10:24-25 (NTV).
El alma de la iglesia es más que la liturgia o las reuniones, es ser parte de lo que Dios construye a través de la vida de cada persona. Nadie llega a la iglesia siendo perfecto, por el contrario, lo primero que nos motivó al llegar fueron nuestros intereses o necesidades personales – enfermedad, problemas matrimoniales, económicos, etcétera – pero cuando encontramos a Cristo descubrimos que más allá de nuestros intereses había un propósito eterno con nuestras vidas. Ese destino se desarrolla y se construye en la vida en comunión con la iglesia. Por esto resaltamos la importancia de congregarnos y asistir a un Grupo de vida porque encontraran en él su lugar de pertenencia echando raíces fuertes y sólidas, allí podrán fortalecerse y afianzar sus vidas espirituales.
La iglesia es la esposa de Cristo y por lo tanto es objeto de su mayor cuidado, amor y protección. La vida de Cristo, que es la cabeza de la iglesia, fluye a través de la persona del Espíritu y es el centro de todo. La espiritualidad y la presencia sobrenatural de Cristo se mueven de manera natural en la congregación.
En las reuniones se hace notoria su presencia y se puede percibir de forma simple en la adoración, la predicación de su Palabra o simplemente la comunión entre hermanos. Toda la vida de la iglesia es espiritual, todo lo que hacemos y que está consagrado a la obra de Cristo está empapado por la persona del Espíritu Santo: sea el servicio, la construcción, la limpieza o la ayuda los unos a los otros. En la iglesia contamos con personas que desean aconsejarnos y guiarnos en el crecimiento de nuestra fe. Encontramos en ella una referencia por medio de la revelación que nos llega a través de la predicación de su Palabra, descubrimos nuestros dones, llamados y ministerios. “¡Qué maravilloso y agradable es cuando los hermanos conviven en armonía!”. Salmo 133:1 (NTV).
Una bendición única se derrama de parte de Dios cuando estamos juntos. Dios nos ha elegido para que seamos parte de su iglesia. Hemos sido llamados a formar parte del Centro de Alabanza. Somos la iglesia de Jesucristo.
La iglesia es el cuerpo de Cristo, es un organismo vivo que pretende la unión de todos los creyentes entre sí y a Cristo a través de su sacrificio y del Espíritu Santo. Es en el seno de la iglesia dónde el propósito eterno de Dios se lleva a cabo para bendecir a las naciones y dar a conocer su amor incondicional. Es importante, como creyentes, mantenernos unidos al cuerpo de Cristo para fortalecernos en la fe y tener parte activa en la obra de Dios.
Qué nuevo desafío encontrás al entender el concepto somos iglesia?
¿Cuáles son las características esenciales para lograr la unidad de la Iglesia? ¿Qué responsabilidad tenés personalmente en esto?
Saber el lugar que ocupás en el cuerpo de Cristo puede bendecir a otras personas ¿De qué formas?
Leamos la siguiente declaración y compartamos con cuales de las características de nuestra iglesia podemos sentirnos identificados, y en cuales debemos involucrarnos aún más para reforzar nuestra participación en el cuerpo de Cristo.
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Evaluación
clase 2 - Jesús nuestro amigo personal
Es la finalidad de la clase que el estudiante experimente a Jesús
como su Salvador y amigo personal. Que estreche lazos profundos en esta nueva relación.
Hemos entregado nuestra vida al Señor y ahora nos resta
un largo camino por andar tomados de su mano. Es necesario
saber quién es este Salvador, esto que nos permitirá asegurar
nuestra vida en Él y comenzar a conocerlo en una nueva faceta: Como amigo personal.
Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo queyo os mando. Juan 15:13-14 (RVR1960).
Jesús nos dio la mayor muestra de su amistad: Entregó suvida por cada uno de nosotros, sus amigos.
En Juan 15:7 encontramos el secreto para una vida cristiana victoriosa, el permanecer unidos a Jesús. Sólo entoncesnuestra vida producirá raíces fuertes, semejantes a la del árbol del olivo, que aun de sus raíces nacen retoños alrededor del tronco.
Vamos a conocer algunas características de Jesucristo, las cuales nos acercarán a Él y nos mostrarán que Él es y será nuestro mejor amigo.
1. Él es quien nos protege de los males de este mundo
• Jesús es el PRÍNCIPE DE PAZ – Juan 16:33. Tal vez estemos atravesando problemas que nos roban el sueño, la Palabra nos asegura que en Él siempre tendremos paz.
• Jesús es la LUZ DEL MUNDO – Juan 8:12. Al observar este mundo, que pareciera estar todo en tinieblas, en ocasiones sentimos que la confusión nos abruma. Pero la Biblia nos promete que su luz disipará toda tiniebla.
• Jesús es LA PUERTA – Juan 10:9. En un mundo en el que muchos yerran en sus decisiones y esto les lleva a perderlo todo, Él nos promete que en Él estaremos seguros y encontraremos un acceso a todo lo que necesitamos en la vida: ¡Él es la puerta de acceso!
2. Él es quien suple nuestras necesidades
• Jesús es AGUA DE VIDA ETERNA – Juan 7:38. Antes de nuestro encuentro con Jesús experimentábamos insatisfacción, vacío en nuestro corazón, pero Él nos promete que el que bebiere de su presencia nunca más tendrá sed. Sus aguas sanarán nuestra tierra y fluirán en manantiales de aguas de vida eterna.
• Jesús es NUESTRO SANADOR – Salmo 103:3-5. Él sana
nuestras dolencias, nuestras enfermedades. Los Evangelios nos cuentan de una mujer con flujo de sangre que al tocar el manto de Jesús fue sanada. Hoy, de la misma
manera, al tocar su presencia podemos ser sanados.
• Jesús es NUESTRO RESTAURADOR – Filipenses 1:6. Él ha comenzado una buena obra en nosotros y no descansará hasta completarla. Nuestra vida, nuestra familia, nuestro carácter, todo será restaurado al punto de quedar como nuevo.
• Jesús es NUESTRA FORTALEZA – Salmo 27:1. Las fuerzas que necesitamos para llevar una vida victoriosa y ser vencedores provienen de Dios, quien derrama sobre nuestra vida fuerzas sobrenaturales para hallar plenitud.
3 – Él es quien nos da promesas eternas
• Jesús es EL CAMINO, LA VERDAD Y LA VIDA – Juan 14:6.
Es el camino donde nuestros pasos serán enderezados y si permanecemos en Él nunca más confundiremos nuestro andar; en tanto que si conocemos la Verdad y ésta nos hace libres, seremos conducidos a una vida en abundancia.
• Jesús es la RESURRECCIÓN Y LA VIDA – Juan 11:25. Él nos resucita de la muerte espiritual en que estábamos y nos lleva a una vida en abundancia. Asimismo, nos promete la vida eterna a su lado.
Nuestra vida se tornará cada día más victoriosa en la medida que nos acerquemos y conozcamos a Jesús tal como Él se presenta en los Evangelios: nuestro amigo personal y quien está dispuesto a transformar nuestra vida. En Jesús encontraremos todo lo que necesitamos.
• ¿Cuál de las características que aprendimos hoy sobre Jesús fue nueva y reveladora para vos?
• ¿Cuál de todas ellas es la que más necesitás en este tiempo en tu vida?
• Conocer estos atributos de Jesús ¿en qué te desafía?
Te invitamos a tener la experiencia de poder hablar a otras personas sobre quién es Jesús para tu vida y poder presentárselo como un amigo personal, después de esto podés escribirlos resultados de esta vivencia.
Video Clase:
Evaluación de Clase:
clase 3 - Próximamente
Clase 8 - Buenos Administradores
Clase 8
Es nuestra meta reconocer a Dios como fuente de provisión y estabilidad económica y poder practicar el principio de dar generosamente.
¿Dónde se encuentra prosperidad? Proverbios 21.20 (RVR1960) nos dice: “Tesoro precioso y aceite hay en la casa del sabio; mas el hombre insensato todo lo disipa”. Por medio del trabajo somos bendecidos por Dios, pero el lugar donde se define si vamos a prosperar o no es en nuestra casa, porque en allí es donde se toman las decisiones. Por eso hay personas que a pesar de tener buenos trabajos y ganar buenos ingresos, pasan los años y siguen sin prosperar, porque no toman decisiones sabias a la hora de administrar sus bienes.
Somos el resultado de nuestras decisiones, hoy somos el resultado de lo que decidimos ayer, y mañana seremos el resultado de lo que decidamos hoy; no te olvides que tanto el futuro como el pasado se construyen en el presente. Tanto el éxito como el fracaso se construyen, no se triunfa ni se fracasa de la noche a la mañana, sino decisión tras decisión, sean estas acertadas o desacertadas en cada ocasión.
En nuestra propia casa es donde se decide si se va a diezmar y ofrendar. Es puertas para adentro donde se decide si se realizará un presupuesto mensual de gastos. En casa es donde se decide si se va a pagar de contado o si se toman deudas. Asimismo es allí donde se decide si se va a ahorrar o gastar todo lo que entra.
El que toma malas decisiones todo lo disipa – y todo significa todo – por más dinero que se tenga o mayores ingresos que se reciban. No alcanza con recibir un aumento en los ingresos o una mejor oportunidad laboral, si estas bendiciones no van acompañadas de decisiones sabias igual se desperdiciarán.
Apliquemos los principios que Dios manda en su Palabra a la hora de administrar nuestros recursos, para que además de ganar bien podamos también prosperar por medio de aquello que ganamos.
“Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde”. Malaquías 3:10 (RVR1960).
Este es un privilegio que tenemos los hijos de Dios y aquellos que todavía no lo son no deben sentirse obligados a practicarlo. La Biblia enseña que traigamos todos los diezmos al alfolí para que se pueda desarrollar la obra del Señor a través de su Iglesia. El diezmo nos iguala a todos, ya que si bien daremos distintas cantidades según nuestros ingresos, todos estaremos haciendo el mismo esfuerzo al dar el diez por ciento.
Los distintos programas que una congregación desarrolla requieren de recursos y Dios, que nos provee todo en su amor, nos permite poder sembrar una parte para la extensión de su Reino:
Evangelizar.
Misionar.
Enseñar.
Asistir a los necesitados.
Esto se debe hacer de forma indefectible, como lo enseña Deuteronomio 14:22 (NTV): “Deberás separar el diezmo de tus cosechas, es decir, la décima parte de todo lo que coseches cada año”. Este mandamiento sigue vigente en estos días, como lo enseña Jesús en Mateo 23:23.
Cuando actuamos con obediencia, los primeros bendecidos somos nosotros y nuestra familia, ya que Dios promete abrir la ventana de los cielos y derramar bendición hasta que sobreabunde en nosotros. Cuando participamos de este acto de adoración permitimos que la Iglesia desarrolle su misión en la Tierra, por eso el diezmo debe ser consagrado con este fin particular y no para algo específico, para ello sí se puede ofrendar.
“Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde”. Malaquías 3:10 (RVR1960).
Este es un privilegio que tenemos los hijos de Dios y aquellos que todavía no lo son no deben sentirse obligados a practicarlo. La Biblia enseña que traigamos todos los diezmos al alfolí para que se pueda desarrollar la obra del Señor a través de su Iglesia. El diezmo nos iguala a todos, ya que si bien daremos distintas cantidades según nuestros ingresos, todos estaremos haciendo el mismo esfuerzo al dar el diez por ciento.
Los distintos programas que una congregación desarrolla requieren de recursos y Dios, que nos provee todo en su amor, nos permite poder sembrar una parte para la extensión de su Reino:
Evangelizar.
Misionar.
Enseñar.
Asistir a los necesitados.
Esto se debe hacer de forma indefectible, como lo enseña Deuteronomio 14:22 (NTV): “Deberás separar el diezmo de tus cosechas, es decir, la décima parte de todo lo que coseches cada año”. Este mandamiento sigue vigente en estos días, como lo enseña Jesús en Mateo 23:23.
Cuando actuamos con obediencia, los primeros bendecidos somos nosotros y nuestra familia, ya que Dios promete abrir la ventana de los cielos y derramar bendición hasta que sobreabunde en nosotros. Cuando participamos de este acto de adoración permitimos que la Iglesia desarrolle su misión en la Tierra, por eso el diezmo debe ser consagrado con este fin particular y no para algo específico, para ello sí se puede ofrendar.
La confianza en Dios nos brindará seguridad en todas las áreas, y el poner en práctica el principio de dar al Señor nos permitirá experimentar la provisión de parte de Dios, siempre la obediencia a Dios nos garantiza una bendición mayor, no solo en cuanto a lo que Él nos retribuye, sino también sabiendo que somos parte activa en la extensión de su Reino a través del dar.
La forma en que tomabas tus decisiones económicas hasta ahora ¿eran de acuerdo a los principios de Dios?
¿Cuál de las verdades bíblicas sobre el dar fue nueva para vos hoy? ¿Qué cosas debes cambiar?
¿Cuál debería ser tu intensión de corazón al ofrendar según la Biblia?
Es importante que aprendamos de qué forma nuestra comunidad de fe se dispone a dar sus ofrendas y cuáles son los proyectos específicos y las metas de nuestra congregación. De esta manera podemos unirnos también en este sentido a la tarea de la iglesia. Te invitamos a tomar el desafío de preguntarle a Dios en qué área podés ofrendar específicamente. ¡Invertir en el Reino vale la pena!
En nuestra iglesia aplicamos el principio de la generosidad y la ofrenda general es una muestra de adoración que se da de manera espontánea en todas nuestras reuniones. Fuera de esta, hay tres formas de ofrendas que practicamos de forma específica:
Casa nueva: Proyecto de construcción, templo y extensiones.
Misiones locales: Recursos destinados a la obra misionera.
Ofrendas de pacto: Es una ofrenda específica que determina la persona que siembra con un fin específico.
Video Clase
Evaluación
clase 2 - Jesús nuestro amigo personal
Es la finalidad de la clase que el estudiante experimente a Jesús
como su Salvador y amigo personal. Que estreche lazos profundos en esta nueva relación.
Hemos entregado nuestra vida al Señor y ahora nos resta
un largo camino por andar tomados de su mano. Es necesario
saber quién es este Salvador, esto que nos permitirá asegurar
nuestra vida en Él y comenzar a conocerlo en una nueva faceta: Como amigo personal.
Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo queyo os mando. Juan 15:13-14 (RVR1960).
Jesús nos dio la mayor muestra de su amistad: Entregó suvida por cada uno de nosotros, sus amigos.
En Juan 15:7 encontramos el secreto para una vida cristiana victoriosa, el permanecer unidos a Jesús. Sólo entoncesnuestra vida producirá raíces fuertes, semejantes a la del árbol del olivo, que aun de sus raíces nacen retoños alrededor del tronco.
Vamos a conocer algunas características de Jesucristo, las cuales nos acercarán a Él y nos mostrarán que Él es y será nuestro mejor amigo.
1. Él es quien nos protege de los males de este mundo
• Jesús es el PRÍNCIPE DE PAZ – Juan 16:33. Tal vez estemos atravesando problemas que nos roban el sueño, la Palabra nos asegura que en Él siempre tendremos paz.
• Jesús es la LUZ DEL MUNDO – Juan 8:12. Al observar este mundo, que pareciera estar todo en tinieblas, en ocasiones sentimos que la confusión nos abruma. Pero la Biblia nos promete que su luz disipará toda tiniebla.
• Jesús es LA PUERTA – Juan 10:9. En un mundo en el que muchos yerran en sus decisiones y esto les lleva a perderlo todo, Él nos promete que en Él estaremos seguros y encontraremos un acceso a todo lo que necesitamos en la vida: ¡Él es la puerta de acceso!
2. Él es quien suple nuestras necesidades
• Jesús es AGUA DE VIDA ETERNA – Juan 7:38. Antes de nuestro encuentro con Jesús experimentábamos insatisfacción, vacío en nuestro corazón, pero Él nos promete que el que bebiere de su presencia nunca más tendrá sed. Sus aguas sanarán nuestra tierra y fluirán en manantiales de aguas de vida eterna.
• Jesús es NUESTRO SANADOR – Salmo 103:3-5. Él sana
nuestras dolencias, nuestras enfermedades. Los Evangelios nos cuentan de una mujer con flujo de sangre que al tocar el manto de Jesús fue sanada. Hoy, de la misma
manera, al tocar su presencia podemos ser sanados.
• Jesús es NUESTRO RESTAURADOR – Filipenses 1:6. Él ha comenzado una buena obra en nosotros y no descansará hasta completarla. Nuestra vida, nuestra familia, nuestro carácter, todo será restaurado al punto de quedar como nuevo.
• Jesús es NUESTRA FORTALEZA – Salmo 27:1. Las fuerzas que necesitamos para llevar una vida victoriosa y ser vencedores provienen de Dios, quien derrama sobre nuestra vida fuerzas sobrenaturales para hallar plenitud.
3 – Él es quien nos da promesas eternas
• Jesús es EL CAMINO, LA VERDAD Y LA VIDA – Juan 14:6.
Es el camino donde nuestros pasos serán enderezados y si permanecemos en Él nunca más confundiremos nuestro andar; en tanto que si conocemos la Verdad y ésta nos hace libres, seremos conducidos a una vida en abundancia.
• Jesús es la RESURRECCIÓN Y LA VIDA – Juan 11:25. Él nos resucita de la muerte espiritual en que estábamos y nos lleva a una vida en abundancia. Asimismo, nos promete la vida eterna a su lado.
Nuestra vida se tornará cada día más victoriosa en la medida que nos acerquemos y conozcamos a Jesús tal como Él se presenta en los Evangelios: nuestro amigo personal y quien está dispuesto a transformar nuestra vida. En Jesús encontraremos todo lo que necesitamos.
• ¿Cuál de las características que aprendimos hoy sobre Jesús fue nueva y reveladora para vos?
• ¿Cuál de todas ellas es la que más necesitás en este tiempo en tu vida?
• Conocer estos atributos de Jesús ¿en qué te desafía?
Te invitamos a tener la experiencia de poder hablar a otras personas sobre quién es Jesús para tu vida y poder presentárselo como un amigo personal, después de esto podés escribirlos resultados de esta vivencia.
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Evaluación de Clase:
clase 3 - Próximamente
Clase 9 - Una vida de servicio
Clase 9
En esta clase tenemos como meta poder comprender que fuimos destinados por Dios para llevar a cabo una vida de servicio, que somos especialmente valiosos, y que con Cristo en nuestra vida tenemos mucho para dar.
“Pero no será así entre vosotros, sino que el que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor, y el que de vosotros quiera ser el primero, será siervo de todos. Porque el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos”. Marcos 10:43 (RVR1960).
En este pasaje Jesús nos revela una de sus facetas más extraordinarias: la de Siervo. Queda claro aquí que Él no venía para ser servido sino para servir y dar su vida en nuestro rescate. Esta misma esencia es la que opera en nosotros. Nuestra vida está destinada a servir y nuestro destino es que a través de nosotros, por lo que somos y hacemos, muchos sean rescatados.
Antes de diseñar un nuevo edificio, lo primero que se pregunta un arquitecto es: ¿Cuál será su propósito? ¿Cómo será usado? La función intenta siempre determinar la forma del edificio. Antes que Dios nos creará, decidió qué rol quería que jugáramos en la Tierra. Él planeó con exactitud cómo querría que lo sirviéramos. Somos un diseño hecho a la medida, una pieza original con una función específica.
Dios no sólo nos formó antes que naciéramos, sino que planeó un camino para que recorriésemos. Él nos ha dado habilidades, intereses, dones (regalos de Dios), personalidad y experiencias únicas para usarlas para su gloria y descubrir cada día cuál es su voluntad para nuestra vida.
Servir es darse uno mismo en beneficio de otros, así como Jesús se dio por nosotros sin miramientos, sin egoísmo; Él se entregó por nuestros pecados, Gálatas 1:4. Él nos enseña a dar, dando Él primero lo más valioso que un ser humano tiene: su propia vida.
El servicio expresa el amor que tenemos por el Señor. Le damos a Él nuestra vida, nuestro tiempo y nuestras fuerzas sólo por amor. En gratitud de todo lo que Él ha hecho por nosotros.
En el lugar donde nos encontramos es donde debemos transformarnos en personas serviciales, solícitas, estar presto a la necesidad del otro; sea en nuestro hogar, en las tareas cotidianas, en el trabajo, en el estudio, en la calle, cada lugar donde vayamos. 3 Juan 1:5 dice: “Amado, fielmente te conduces cuando prestas algún servicio a los hermanos, especialmente a los desconocidos.”
Cuando servimos lo hacemos para Dios fundamentalmente. Somos como sus pies, sus manos, su boca, su mirada, por ello cada cosa que hacemos en su Nombre debemos hacerla con excelencia.
Cuando prestamos ayuda en nuestro hogar, a nuestra familia biológica, en la iglesia, a nuestros pastores, líderes, hermanos de célula, lo estamos sirviendo a Él. El ser solícito es ponerse en las manos de Dios para ser usado según su voluntad en cualquier momento de nuestras vidas y a quien lo necesite.
En ocasiones nos sentimos gratificados cuando servimos a las autoridades de la iglesia, pastores, obreros, pero no tanto cuando realizamos una tarea donde nadie nos ve o nos reconoce. Pero no tengamos cuidado de ello porque Dios siempre nos ve. La Biblia afirma que si en lo poco somos fieles, sobre mucho nos pondrá el Señor – Mateo 25:23.
Definitivamente para poder servir debemos derribar el egoísmo que hasta aquí nos hizo pensar únicamente en nosotros mismos.
Para orientarnos, una manera de comenzar, es reconocer los talentos naturales con los que nacimos. La Biblia dice que se nos ha dado a cada uno de nosotros la habilidad de hacer bien ciertas cosas, dado que las habilidades o recursos provienen de mismo Dios. Parte del servicio de amor de los obreros y de aquellos que nos pastorean, será ayudarnos a identificar y lanzar nuestras habilidades para el servicio de Dios.
El Padre nos ha dado talentos que seguramente, antes de conocerlo, los teníamos al servicio de aquello que no nos edificaba, hoy Dios nos da nuevas oportunidades para servirle, disfrutando de cada actividad apasionadamente y sabiendo que además estamos contribuyendo a edificar el Reino de Dios.
Dios nos ha hecho a todos diferentes, porque es creativo en excelencia y cuando ponemos esas diferencias a su servicio somos enriquecidos. Al ejercer en servicio a Dios nuestros talentos, habilidades, virtudes y experiencias, los primeros en sorprendernos somos nosotros, porque Dios comienza a ponernos por delante nuevas oportunidades para darnos por completo y brindarnos ante cada necesidad para su gloria.
Animémonos a comenzar este maravilloso camino: el del servicio a Dios. Y recuerden: El apóstol Pablo nos recomienda que cualquier cosa que hagamos, la hagamos para la gloria de Dios. Colosenses 3:23.
¿Qué talentos o habilidades reconocemos en nosotros que pueden ser útiles para el servicio de Dios?
¿Puedo tomar de la misma manera el servicio en el hogar que en la iglesia? ¿Qué nos enseña Dios sobre esto?
¿Crees que tu lugar de trabajo o estudio puede también ser un lugar para poner en práctica el servicio a Dios?
La forma en que Dios te diseñó es la ideal para ayudar en la edificación de la iglesia. El Centro de Alabanza cuenta con ministerios a los cuales podremos unirnos cuando así lo deseemos y hayamos hablado con nuestros obreros, quienes sabrán orientarnos en tiempo y forma. Alguno de ellos son: Equipo de adoradores (música), Portería, Construcción, Nueva Cultura (espacio para niños), Misiones Locales, Liderazgo y Tareas Sociales. El desafío es no acomodarse ¡Hay mucho por hacer!
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Evaluación
clase 2 - Jesús nuestro amigo personal
Es la finalidad de la clase que el estudiante experimente a Jesús
como su Salvador y amigo personal. Que estreche lazos profundos en esta nueva relación.
Hemos entregado nuestra vida al Señor y ahora nos resta
un largo camino por andar tomados de su mano. Es necesario
saber quién es este Salvador, esto que nos permitirá asegurar
nuestra vida en Él y comenzar a conocerlo en una nueva faceta: Como amigo personal.
Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo queyo os mando. Juan 15:13-14 (RVR1960).
Jesús nos dio la mayor muestra de su amistad: Entregó suvida por cada uno de nosotros, sus amigos.
En Juan 15:7 encontramos el secreto para una vida cristiana victoriosa, el permanecer unidos a Jesús. Sólo entoncesnuestra vida producirá raíces fuertes, semejantes a la del árbol del olivo, que aun de sus raíces nacen retoños alrededor del tronco.
Vamos a conocer algunas características de Jesucristo, las cuales nos acercarán a Él y nos mostrarán que Él es y será nuestro mejor amigo.
1. Él es quien nos protege de los males de este mundo
• Jesús es el PRÍNCIPE DE PAZ – Juan 16:33. Tal vez estemos atravesando problemas que nos roban el sueño, la Palabra nos asegura que en Él siempre tendremos paz.
• Jesús es la LUZ DEL MUNDO – Juan 8:12. Al observar este mundo, que pareciera estar todo en tinieblas, en ocasiones sentimos que la confusión nos abruma. Pero la Biblia nos promete que su luz disipará toda tiniebla.
• Jesús es LA PUERTA – Juan 10:9. En un mundo en el que muchos yerran en sus decisiones y esto les lleva a perderlo todo, Él nos promete que en Él estaremos seguros y encontraremos un acceso a todo lo que necesitamos en la vida: ¡Él es la puerta de acceso!
2. Él es quien suple nuestras necesidades
• Jesús es AGUA DE VIDA ETERNA – Juan 7:38. Antes de nuestro encuentro con Jesús experimentábamos insatisfacción, vacío en nuestro corazón, pero Él nos promete que el que bebiere de su presencia nunca más tendrá sed. Sus aguas sanarán nuestra tierra y fluirán en manantiales de aguas de vida eterna.
• Jesús es NUESTRO SANADOR – Salmo 103:3-5. Él sana
nuestras dolencias, nuestras enfermedades. Los Evangelios nos cuentan de una mujer con flujo de sangre que al tocar el manto de Jesús fue sanada. Hoy, de la misma
manera, al tocar su presencia podemos ser sanados.
• Jesús es NUESTRO RESTAURADOR – Filipenses 1:6. Él ha comenzado una buena obra en nosotros y no descansará hasta completarla. Nuestra vida, nuestra familia, nuestro carácter, todo será restaurado al punto de quedar como nuevo.
• Jesús es NUESTRA FORTALEZA – Salmo 27:1. Las fuerzas que necesitamos para llevar una vida victoriosa y ser vencedores provienen de Dios, quien derrama sobre nuestra vida fuerzas sobrenaturales para hallar plenitud.
3 – Él es quien nos da promesas eternas
• Jesús es EL CAMINO, LA VERDAD Y LA VIDA – Juan 14:6.
Es el camino donde nuestros pasos serán enderezados y si permanecemos en Él nunca más confundiremos nuestro andar; en tanto que si conocemos la Verdad y ésta nos hace libres, seremos conducidos a una vida en abundancia.
• Jesús es la RESURRECCIÓN Y LA VIDA – Juan 11:25. Él nos resucita de la muerte espiritual en que estábamos y nos lleva a una vida en abundancia. Asimismo, nos promete la vida eterna a su lado.
Nuestra vida se tornará cada día más victoriosa en la medida que nos acerquemos y conozcamos a Jesús tal como Él se presenta en los Evangelios: nuestro amigo personal y quien está dispuesto a transformar nuestra vida. En Jesús encontraremos todo lo que necesitamos.
• ¿Cuál de las características que aprendimos hoy sobre Jesús fue nueva y reveladora para vos?
• ¿Cuál de todas ellas es la que más necesitás en este tiempo en tu vida?
• Conocer estos atributos de Jesús ¿en qué te desafía?
Te invitamos a tener la experiencia de poder hablar a otras personas sobre quién es Jesús para tu vida y poder presentárselo como un amigo personal, después de esto podés escribirlos resultados de esta vivencia.
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clase 3 - Próximamente
Clase 10 - Una vida en libertad
Clase 10
Aprender las bases esenciales para vivir con plenitud la libertad que Cristo nos otorgó.
“Cristo nos libertó para que vivamos en libertad. Por lo tanto, manténgase firmes y no se sometan nuevamente al yugo de esclavitud”. Gálatas 5:1 (NVI).
El poder de la sangre de Jesús nos limpia de todo pecado y libera todo nuestro potencial para la formación de un nuevo carácter y una nueva vida. Nuestro mayor desafío es aprender a disfrutar y vivir en libertad sin volver a ser esclavizados por el pecado.
“por eso te recomiendo que avives la llama del don de Dios que recibiste cuando te impuse las manos. Pues Dios no nos ha dado un espíritu de timidez, sino de poder, de amor y de dominio propio”. 2 Timoteo 1:6-7 (NVI).
Dios no sólo nos proveyó de la libertad del pecado y la muerte sino que también, al estar unidos a la iglesia, nos otorgó el don de su Espíritu, quien nos capacita de tres cualidades fundamentales para sostener nuestra vida en libertad.
Poder: Es el impulso sobrenatural de la persona del Espíritu Santo en nosotros y la capacidad de hacer y construir la voluntad de Dios en nuestras vidas. Para el que cree todo es posible.
Amor: Es esencialmente la persona de Jesús en nosotros, que nos cubre con misericordia, nos levanta cuando caemos y nos da la capacidad de amar a los demás como Él los ama.
Dominio propio: Este poder espiritual actúa en nuestro interior y nos permite auto disciplinarnos. No debemos confundir esto con reprimir impulsos, es mucho más que eso; es la sabiduría y la fuerza para generar disciplinas que nos alejen del pecado y nos acerquen más a Dios.
“Bienaventurado el varón que soporta la tentación; porque cuando haya resistido la prueba, recibirá la corona de vida, que Dios ha prometido a los que le aman”. Santiago 1:12 (RVR 1960).
Esta es una pregunta que con frecuencia nos hacemos. Es importante entender primeramente que en realidad la tentación no es pecado, sino que es:
El arma principal de Satanás para que le demos nuevamente la espalda a Dios.
Una oportunidad, ya que implica una decisión en nosotros: hacer lo bueno o lo malo.
Una herramienta que Dios usa para nuestro desarrollo y crecimiento espiritual.
Para vencer la tentación debemos permitirle al Espíritu Santo que desarrolle en nosotros el carácter de Jesús; con su fruto y su poder en nuestro interior, podremos contrarrestar nuestras debilidades. “Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos” Gálatas 5:24 (RVR 1960).
Dios no sólo nos proveyó de la libertad del pecado y la muerte sino que también, al estar unidos a la iglesia, nos otorgó el don de su Espíritu, quien nos capacita de tres cualidades fundamentales para sostener nuestra vida en libertad.
Poder: Es el impulso sobrenatural de la persona del Espíritu Santo en nosotros y la capacidad de hacer y construir la voluntad de Dios en nuestras vidas. Para el que cree todo es posible.
Amor: Es esencialmente la persona de Jesús en nosotros, que nos cubre con misericordia, nos levanta cuando caemos y nos da la capacidad de amar a los demás como Él los ama.
Dominio propio: Este poder espiritual actúa en nuestro interior y nos permite auto disciplinarnos. No debemos confundir esto con reprimir impulsos, es mucho más que eso; es la sabiduría y la fuerza para generar disciplinas que nos alejen del pecado y nos acerquen más a Dios.
La tentación empieza dentro nuestro cuando Satanás nos sugiere con un pensamiento que le demos lugar a un deseo malo o, por otra parte, un buen deseo a cumplirse pero de la manera y en el momento equivocados, Marcos 7:21-23. ¿Cómo identificamos un mal pensamiento? Confrontándolo con la Palabra. Preguntándonos ¿Qué dice Dios acerca de esta situación?
Cuando el pensamiento ya tiene lugar en nuestra mente, Satanás sembrará dudas en nuestro corazón: ¿Será que esto es tan malo?
Satanás es sutil, utiliza verdades a medias. Otra de sus armas es el engaño. El enemigo trae mentiras a nuestra mente porque él es el padre de mentira, nuestra arma para derrotarlo será entonces la Palabra, la verdad de Dios. Juan 8:44.
Cuando los tres pasos previos no han sido vencidos en las verdades de Dios, le damos lugar a la desobediencia.
Nuestro comportamiento reflejará lo que comenzó en nuestra mente como un pensamiento.
“Que nadie, al ser tentado, diga: «Es Dios quien me tienta». Porque Dios no puede ser tentado por el mal, ni tampoco tienta él a nadie. Todo lo contrario, cada uno es tentado cuando sus propios malos deseos lo arrastran y seducen. Luego, cuando el deseo ha concebido, engendra el pecado; y el pecado, una vez que ha sido consumado, da a luz la muerte. Mis queridos hermanos, no se engañen. Toda buena dádiva y todo don perfecto descienden de lo alto, donde está el Padre que creó las lumbreras celestes, y que no cambia como los astros ni se mueve como las sombras.” Santiago 1:13-17 (NVI).
Es importante entender que Satanás nos tienta porque ya no tiene dominio sobre nuestra vida. Todos somos tentados, Jesús lo fue. No lo podemos evitar, pero sí podemos evitar ceder a ella.
Reconociendo qué es lo que nos seduce: Hay situaciones particulares que ponen en evidencia nuestras debilidades, es importante prestar atención y reconocerlas para actuar adecuadamente ante ellas. Identificarlas para evitarlas, poniendo límites, en cuanto nos sea posible.
Expresando nuestras debilidades con aquellos que Dios puso en nuestras vidas para guiarnos. No todo el mundo tiene que saber nuestras batallas, pero sí es importante que podamos hablarlo con alguien crecido en el Señor que nos sepa guiar y ayudar en oración. Es preferible hablar de una tentación antes que de un pecado, siempre es mejor llegar antes.
Resistiendo la tentación: Es necesario entender que no debemos discutir con el diablo. No debemos auto justificarnos sino que debemos enfrentar la tentación y resistirla.
Satanás nos declaró la guerra, nos quiere nuevamente en sus filas. Pero no perdamos de vista a Aquél que ya ganó la batalla y garantiza nuestra victoria. Enfrentarlo con la misma arma que empleó Jesús, su Palabra, esa el “arma” que “desarma” al diablo.
Jesucristo nos dio libertad completa a través de su sacrificio y con el don del Espíritu Santo fuimos equipados para mantener esa libertad en Dios. Sin embargo el enemigo quiere arrebatarnos tal libertad a través de la tentación para volver a ponernos bajo el yugo de esclavitud. Es importante estar atentos para no dar lugar a la tentación. Conocer la Palabra y depender del poder del Espíritu Santo son herramientas esenciales para batallar contra Satanás.
Algunas preguntas que te ayudarán a reflexionar son: ¿En qué momentos nos sentimos tentados? ¿Si estamos solos? ¿En el trabajo? ¿En la escuela/facultad? ¿Con nuestros amigos? ¿Con nuestro novio/a?
¿Qué pasajes bíblicos conocés que te ayudarán a vencer tus momentos de tentación tal como Jesús lo hizo?
Memorizar 1 Corintios 10:13 (RVR1960).
«No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar».
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Evaluación
clase 2 - Jesús nuestro amigo personal
Es la finalidad de la clase que el estudiante experimente a Jesús
como su Salvador y amigo personal. Que estreche lazos profundos en esta nueva relación.
Hemos entregado nuestra vida al Señor y ahora nos resta
un largo camino por andar tomados de su mano. Es necesario
saber quién es este Salvador, esto que nos permitirá asegurar
nuestra vida en Él y comenzar a conocerlo en una nueva faceta: Como amigo personal.
Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo queyo os mando. Juan 15:13-14 (RVR1960).
Jesús nos dio la mayor muestra de su amistad: Entregó suvida por cada uno de nosotros, sus amigos.
En Juan 15:7 encontramos el secreto para una vida cristiana victoriosa, el permanecer unidos a Jesús. Sólo entoncesnuestra vida producirá raíces fuertes, semejantes a la del árbol del olivo, que aun de sus raíces nacen retoños alrededor del tronco.
Vamos a conocer algunas características de Jesucristo, las cuales nos acercarán a Él y nos mostrarán que Él es y será nuestro mejor amigo.
1. Él es quien nos protege de los males de este mundo
• Jesús es el PRÍNCIPE DE PAZ – Juan 16:33. Tal vez estemos atravesando problemas que nos roban el sueño, la Palabra nos asegura que en Él siempre tendremos paz.
• Jesús es la LUZ DEL MUNDO – Juan 8:12. Al observar este mundo, que pareciera estar todo en tinieblas, en ocasiones sentimos que la confusión nos abruma. Pero la Biblia nos promete que su luz disipará toda tiniebla.
• Jesús es LA PUERTA – Juan 10:9. En un mundo en el que muchos yerran en sus decisiones y esto les lleva a perderlo todo, Él nos promete que en Él estaremos seguros y encontraremos un acceso a todo lo que necesitamos en la vida: ¡Él es la puerta de acceso!
2. Él es quien suple nuestras necesidades
• Jesús es AGUA DE VIDA ETERNA – Juan 7:38. Antes de nuestro encuentro con Jesús experimentábamos insatisfacción, vacío en nuestro corazón, pero Él nos promete que el que bebiere de su presencia nunca más tendrá sed. Sus aguas sanarán nuestra tierra y fluirán en manantiales de aguas de vida eterna.
• Jesús es NUESTRO SANADOR – Salmo 103:3-5. Él sana
nuestras dolencias, nuestras enfermedades. Los Evangelios nos cuentan de una mujer con flujo de sangre que al tocar el manto de Jesús fue sanada. Hoy, de la misma
manera, al tocar su presencia podemos ser sanados.
• Jesús es NUESTRO RESTAURADOR – Filipenses 1:6. Él ha comenzado una buena obra en nosotros y no descansará hasta completarla. Nuestra vida, nuestra familia, nuestro carácter, todo será restaurado al punto de quedar como nuevo.
• Jesús es NUESTRA FORTALEZA – Salmo 27:1. Las fuerzas que necesitamos para llevar una vida victoriosa y ser vencedores provienen de Dios, quien derrama sobre nuestra vida fuerzas sobrenaturales para hallar plenitud.
3 – Él es quien nos da promesas eternas
• Jesús es EL CAMINO, LA VERDAD Y LA VIDA – Juan 14:6.
Es el camino donde nuestros pasos serán enderezados y si permanecemos en Él nunca más confundiremos nuestro andar; en tanto que si conocemos la Verdad y ésta nos hace libres, seremos conducidos a una vida en abundancia.
• Jesús es la RESURRECCIÓN Y LA VIDA – Juan 11:25. Él nos resucita de la muerte espiritual en que estábamos y nos lleva a una vida en abundancia. Asimismo, nos promete la vida eterna a su lado.
Nuestra vida se tornará cada día más victoriosa en la medida que nos acerquemos y conozcamos a Jesús tal como Él se presenta en los Evangelios: nuestro amigo personal y quien está dispuesto a transformar nuestra vida. En Jesús encontraremos todo lo que necesitamos.
• ¿Cuál de las características que aprendimos hoy sobre Jesús fue nueva y reveladora para vos?
• ¿Cuál de todas ellas es la que más necesitás en este tiempo en tu vida?
• Conocer estos atributos de Jesús ¿en qué te desafía?
Te invitamos a tener la experiencia de poder hablar a otras personas sobre quién es Jesús para tu vida y poder presentárselo como un amigo personal, después de esto podés escribirlos resultados de esta vivencia.
Video Clase:
Evaluación de Clase:
clase 3 - Próximamente
Clase 11 - La Gran Comisión
Clase 11
Impulsar a compartir nuestra experiencia con Cristo a otros.
Comprender que somos parte de la Gran Comisión.
Jesús antes de ascender a los cielos, les dejó a los discípulos una comisión, y por ende también a cada uno de nosotros. “Por tanto vayan y hagan discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo”. Mateo 28:19 (NVI). Esto es a lo que llamamos la gran comisión.
Comisión = Misionar con = Trabajar con Esta misión es nuestra parte en el propósito de Dios, la tarea de extender su reino. Es nuestra asignación particular, el unirnos a la iglesia de Jesús y al Espíritu Santo para extender el Reino de Dios. Somos el instrumento de Dios sobre la Tierra para cumplir su propósito eterno: llevar a las personas a conocer de Cristo.
1. Identificar nuestra área de influencia
Nuestra familia.
Vecinos.
Amigos.
Compañeros de estudio.
Compañeros de trabajo.
Otros.
2. Comenzar a bendecir a cada persona que conocemos. Orar cada día por ellos, declarando bendición sobre sus vidas, sus familias y economía. Saturar los cielos con nuestra oración será la clave. Así como también es importante entablar una relación de bendición con cada uno de ellos.
Algunos consejos:
Tener un horario fijo de oración.
Orar mientras recorremos nuestra cuadra, la manzana.
Orar de forma simbólica por cada silla en nuestro trabajo, en nuestra escuela, en nuestra casa.
Pedirle al Espíritu Santo que nos ayude a interceder por ellos teniendo la certeza de que Dios responde nuestras oraciones. Mateo 18:10-14.
En este tiempo de oración y relación con las personas que no conocen a Jesús seguramente Dios nos mostrará cuáles son sus necesidades y sabremos actuar de manera puntual para bendecirlos.
3. Comenzar una relación Es importante entender lo que la Palabra de Dios dice, antes de hablarles directamente de Jesús “Hagan brillar su luz delante de todos, para que ellos puedan ver las buenas obras de ustedes y alaben al Padre que está en el cielo” Mateo 5:16 (NVI).
Cuando nos relacionemos con la gente, es vital verlos con ojos de fe, como futuros discípulos de Jesús y actuar basándonos en el amor. Nada habla más fuerte que la amabilidad, el interés por el otro y el amor. Debemos generar en la gente el interrogante: ¿Qué tiene esta persona de diferente?
Nuestra meta es entonces, tener contacto con las personas para establecer con ellas una relación de confianza. Dios nos dio un mensaje de vida para compartir y por eso el diablo trata de mantenernos en silencio.
4. Compartir nuestro testimonio El testimonio es nuestra historia, es simplemente contar cómo Jesús llegó a nuestra vida y marcó la diferencia, es compartir las experiencias vividas con el Señor. Somos cartas abiertas, las personas “leen” nuestra vida tal como dice 2 Corintios 3:2-3.
Por otra parte Jesús afirma en Hechos 1:8 que somos sus testigos. La tarea de los testigos es simplemente contar lo que vieron u oyeron. Eso debe transformarnos en testigos principales de lo que el Señor hizo en nuestras vidas. No hay otra historia como la nuestra, si no la compartimos esa historia se pierde para siempre.
Las personas que están cerca de nosotros, que nos conocen, que vieron el proceso de cambio en nuestra vida, están esperando escuchar nuestro testimonio.
Cuando hayan establecido una relación de confianza con sus contactos, cuando hayan compartido sus testimonios y experiencias con el Señor, cuando hayan despertado en ellas la curiosidad de saber qué hay de diferente en sus vidas; anímense a invitarlos al Grupo de vida, a un evento, a la reunión y lleven a esas personas a los pies de Cristo.
¡Habrá fiesta en los cielos! La Gran Comisión es nuestra misión, y hacer nuestra parte es la manera más práctica de demostrarle nuestro amor a Jesús.
¿Qué desafío recibiste hoy como miembro de la iglesia de Cristo?
¿De qué manera simple e inmediata se puede cumplir con la Gran Comisión?
¿Cuál de las herramientas que aprendimos hoy debés reforzar para llevar adelante esta misión?
Realizar una lista con los nombres de aquellos a quienes podríamos hablarles de lo que Jesús está haciendo en nuestra vida. Orar por ellos y por todos los que estén en nuestra área de influencia.
Video Clase
Evaluación
clase 2 - Jesús nuestro amigo personal
Es la finalidad de la clase que el estudiante experimente a Jesús
como su Salvador y amigo personal. Que estreche lazos profundos en esta nueva relación.
Hemos entregado nuestra vida al Señor y ahora nos resta
un largo camino por andar tomados de su mano. Es necesario
saber quién es este Salvador, esto que nos permitirá asegurar
nuestra vida en Él y comenzar a conocerlo en una nueva faceta: Como amigo personal.
Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo queyo os mando. Juan 15:13-14 (RVR1960).
Jesús nos dio la mayor muestra de su amistad: Entregó suvida por cada uno de nosotros, sus amigos.
En Juan 15:7 encontramos el secreto para una vida cristiana victoriosa, el permanecer unidos a Jesús. Sólo entoncesnuestra vida producirá raíces fuertes, semejantes a la del árbol del olivo, que aun de sus raíces nacen retoños alrededor del tronco.
Vamos a conocer algunas características de Jesucristo, las cuales nos acercarán a Él y nos mostrarán que Él es y será nuestro mejor amigo.
1. Él es quien nos protege de los males de este mundo
• Jesús es el PRÍNCIPE DE PAZ – Juan 16:33. Tal vez estemos atravesando problemas que nos roban el sueño, la Palabra nos asegura que en Él siempre tendremos paz.
• Jesús es la LUZ DEL MUNDO – Juan 8:12. Al observar este mundo, que pareciera estar todo en tinieblas, en ocasiones sentimos que la confusión nos abruma. Pero la Biblia nos promete que su luz disipará toda tiniebla.
• Jesús es LA PUERTA – Juan 10:9. En un mundo en el que muchos yerran en sus decisiones y esto les lleva a perderlo todo, Él nos promete que en Él estaremos seguros y encontraremos un acceso a todo lo que necesitamos en la vida: ¡Él es la puerta de acceso!
2. Él es quien suple nuestras necesidades
• Jesús es AGUA DE VIDA ETERNA – Juan 7:38. Antes de nuestro encuentro con Jesús experimentábamos insatisfacción, vacío en nuestro corazón, pero Él nos promete que el que bebiere de su presencia nunca más tendrá sed. Sus aguas sanarán nuestra tierra y fluirán en manantiales de aguas de vida eterna.
• Jesús es NUESTRO SANADOR – Salmo 103:3-5. Él sana
nuestras dolencias, nuestras enfermedades. Los Evangelios nos cuentan de una mujer con flujo de sangre que al tocar el manto de Jesús fue sanada. Hoy, de la misma
manera, al tocar su presencia podemos ser sanados.
• Jesús es NUESTRO RESTAURADOR – Filipenses 1:6. Él ha comenzado una buena obra en nosotros y no descansará hasta completarla. Nuestra vida, nuestra familia, nuestro carácter, todo será restaurado al punto de quedar como nuevo.
• Jesús es NUESTRA FORTALEZA – Salmo 27:1. Las fuerzas que necesitamos para llevar una vida victoriosa y ser vencedores provienen de Dios, quien derrama sobre nuestra vida fuerzas sobrenaturales para hallar plenitud.
3 – Él es quien nos da promesas eternas
• Jesús es EL CAMINO, LA VERDAD Y LA VIDA – Juan 14:6.
Es el camino donde nuestros pasos serán enderezados y si permanecemos en Él nunca más confundiremos nuestro andar; en tanto que si conocemos la Verdad y ésta nos hace libres, seremos conducidos a una vida en abundancia.
• Jesús es la RESURRECCIÓN Y LA VIDA – Juan 11:25. Él nos resucita de la muerte espiritual en que estábamos y nos lleva a una vida en abundancia. Asimismo, nos promete la vida eterna a su lado.
Nuestra vida se tornará cada día más victoriosa en la medida que nos acerquemos y conozcamos a Jesús tal como Él se presenta en los Evangelios: nuestro amigo personal y quien está dispuesto a transformar nuestra vida. En Jesús encontraremos todo lo que necesitamos.
• ¿Cuál de las características que aprendimos hoy sobre Jesús fue nueva y reveladora para vos?
• ¿Cuál de todas ellas es la que más necesitás en este tiempo en tu vida?
• Conocer estos atributos de Jesús ¿en qué te desafía?
Te invitamos a tener la experiencia de poder hablar a otras personas sobre quién es Jesús para tu vida y poder presentárselo como un amigo personal, después de esto podés escribirlos resultados de esta vivencia.
