¡Te damos la bienvenida al Módulo 3!
A lo largo de las próximas semanas se habilitarán las clases correspondientes. Es fundamental que revises todo el contenido y realices los cuestionarios asignados para avanzar con éxito. Estamos a tu disposición para acompañarte en este proceso. ¡Mucho éxito y bendiciones
Clase 1 - La vida de Cristo en nosotros
Clase 1 - La vida de Cristo en nosotros
Clase 1 - La vida de Cristo en nosotros
Clase 1
A modo de preámbulo, cada alumno debe presentarse y de manera breve definirse a sí mismo, para esto debemos tener en cuenta rasgos generales y particulares. Somos seres integrales así que pensemos en cada área para llevar a cabo la descripción. Al final se hablará sobre las características que más se realzaron en el grupo.
Nuestro origen nos define a la imagen y semejanza de Dios; y así como Dios es trino, el ser humano también lo es, posee espíritu, alma y cuerpo. La desobediencia a la voluntad de Dios en el huerto del Edén, introdujo en la humanidad una sustancia mortal llamada corrupción, podemos verlo en Génesis 2:17. Desde aquel tiempo hasta nuestros días esta sustancia se multiplicó y se fortaleció, produciendo en las personas y las naciones resultados nefastos.
La palabra corrupción, desde el punto de vista semántico, deriva del verbo “corromper”, y apunta a todo acto que tiende a causar un daño, una alteración o vicio sobre una cosa determinada. La corrupción puede verse en diferentes ámbitos. Los sociólogos han llegado a la conclusión de que donde haya seres humanos, habrá corrupción. Sólo la verdadera justicia puede detener esta propagación de la misma; y la justicia efectiva ya fue manifestada en la persona de Cristo.
No te alarmes si luego de recibir a Dios y decidir seguir a
Cristo aparecen las tentaciones y dificultades; estas se presentan
con el objetivo principal de robarnos las bendiciones de nuestra
vida. Sin embargo ni siquiera Jesús fue ajeno a ello, la Biblia
nos dice que después de ser bautizado fue llevado al desierto por
el Espíritu y allí llegó el diablo para tentarlo. Pero las tentaciones
no sólo existieron en el tiempo de Jesús, sino también en la actualidad
nos vemos expuestos a las mismas luchas y debemos saber cómo enfrentarlas.
Veamos por un momento un ejemplo que Jesús nos da al respecto en
Lucas 8:4-15. En primer lugar, la Biblia nos menciona una semilla:
El versículo 11 nos explica claramente que la semilla es la
Palabra de Dios. Representa todo lo que recibimos al encontrarnos con
Cristo: sanidad, paz, el aprender a perdonar, a tomar decisiones,
a conocer y amar a Dios.
En segundo lugar, menciona cuatro lugares diferentes en donde
cayó esa semilla. Estos simbolizan diferentes tipos de personas,
seguramente nos veremos identificados con alguna de ellas.
1. SOBRE EL CAMINO
Caída la semilla, inmediatamente, vinieron aves del cielo y
la arrebataron. Probablemente, después de encontrarnos con
Cristo aparecieron – o aparecerán – amistades, conocidos o
familiares que vienen a presentar ideas y situaciones que nos
quieren alejar de Dios, con argumentos como “no tiene senti
do cambiar de vida”. En definitiva, todo ello viene a robar esa
semilla para que ni siquiera pueda echar sus primeras raíces.
2. SOBRE LA PIEDRA
Este grupo de personas representa a quienes el encuentro con
Dios les pareció espectacular, volvieron contentas, entusiasmadas,
comenzaron a vivir una vida diferente, pero se olvidaron de algo
fundamental: echar raíces.
El leer la Biblia, orar, asistir a los Grupos de vida y las reuniones
son cosas que nos van fortaleciendo cada día más en el camino de Dios.
Es importante echar raíces a través de todo esto para que cuando lleguen
las pruebas y los momentos difíciles, podamos estar firmes y no decaer.
3. ENTRE ESPINOS
Este terreno se asemeja a las personas que hacen todas las cosas que
antes mencionamos, es decir, sus raíces están fuertes, mantienen
vivo todo lo que vivieron en ese encuentro con Cristo, pero no
quitaron de sus vidas lo que desagrada a Dios.
Junto con la Palabra de Dios crecen en sus corazones el engaño,
el adulterio, la fornicación, las adicciones, el robo, la falta
de perdón, el orgullo, el rencor. Asimismo crece el afán por
obtener cosas en este mundo. Y tarde o temprano todo esto
terminará ahogando lo que han recibido de parte de Dios.
4. LA BUENA TIERRA
Tipifican a los que escucharon la Palabra, la pusieron en
práctica, lograron quitar todo pecado de sus vidas y como
consecuencia comienzan a dar fruto: sus familias cambian, su
trabajo cambia y sus amigos notan la diferencia.
El nuevo nacimiento es una experiencia espiritual que afecta todas las áreas de la vida del ser humano, pero por sobre todo se da en el espíritu. El nuevo creyente recibe una nueva naturaleza, la vida eterna, la vida “zoe” que es la vida de Dios. Juan 3. Lo que recibimos a través de esa experiencia es literalmente un nuevo espíritu, un nuevo corazón. Ezequiel 11:19. Esa nueva naturaleza la recibimos por la obra de Cristo y a través del Espíritu Santo.
Las Escrituras testifican de los cambios que se experimentan al nacer de nuevo. Aquí veremos algunos:
Nos es dada potestad de ser hechos hijos de Dios. Juan 1:12
Crucificamos la carne junto a sus deseos y pasiones. Gálatas 5:24
Somos lavados, santificados y justificados. 1 Corintios 6:11
Somos convertidos de las tinieblas a la luz y de la potestad de Satanás a la de Dios. Hechos 26:18
Dios nos da entendimiento para conocer al que es verdadero. 1 Juan 2:21
La salvación espiritual es instantánea, todo lo que nos sucede es obra del Espíritu, es por fe que la recibimos. Pero a partir de allí, todo lo demás será entrenado a través de una constante rendición de nuestra voluntad. Todo lo que sucede hacia adelante será a través de un camino de obediencia. Y aunque todavía estamos en la carne, se nos otorga el gran privilegio de experimentar este nuevo nacimiento, al darnos la posición más elevada: ser hijos espirituales de Dios.
“siendo renacidos, no de simiente corruptible, sino de incorruptible, por la palabra de Dios que vive y permanece para siempre. Porque: toda carne es como hierba (marchitable), y toda la gloria del hombre como flor de la hierba se seca, y la flor se cae; más la palabra del Señor permanece para siempre. Y esta es la palabra que por el evangelio ha sido anunciada” 1 Pedro 1:23-25 (RVR1960).
“Todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos han sido dadas por su divino poder, mediante el conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y excelencia. Por medio de ellas nos ha dado preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas ustedes lleguen a ser partícipes de la naturaleza divina, puesto que han huido de la corrupción que hay en el mundo por causa de los malos deseos” 2 Pedro 1:3-4 (RVA2015).
Para que la vida de Cristo se manifieste a través de nosotros, necesitamos entender que nuestros sentidos espirituales deben ser entrenados todos los días, y que somos nosotros los que decidimos obedecer a una sola voluntad: la de la carne o la del Padre. Los resultados que obtendremos serán conforme a esa decisión.
Entender las dos naturalezas, ¿Cómo afecta la espiritualidad en lo cotidiano?
¿De qué manera podemos alinear nuestra voluntad a la de Cristo?
¿Qué formas de entrenar nuestros sentidos espirituales se te ocurren?
Separen un momento al final de la clase para repasar lo hablado en la introducción, ¿A cuáles de las dos naturalezas responden las características generales del grupo?
Video Clase
Evaluación
clase 2 - Jesús nuestro amigo personal
Es la finalidad de la clase que el estudiante experimente a Jesús
como su Salvador y amigo personal. Que estreche lazos profundos en esta nueva relación.
Hemos entregado nuestra vida al Señor y ahora nos resta
un largo camino por andar tomados de su mano. Es necesario
saber quién es este Salvador, esto que nos permitirá asegurar
nuestra vida en Él y comenzar a conocerlo en una nueva faceta: Como amigo personal.
Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo queyo os mando. Juan 15:13-14 (RVR1960).
Jesús nos dio la mayor muestra de su amistad: Entregó suvida por cada uno de nosotros, sus amigos.
En Juan 15:7 encontramos el secreto para una vida cristiana victoriosa, el permanecer unidos a Jesús. Sólo entoncesnuestra vida producirá raíces fuertes, semejantes a la del árbol del olivo, que aun de sus raíces nacen retoños alrededor del tronco.
Vamos a conocer algunas características de Jesucristo, las cuales nos acercarán a Él y nos mostrarán que Él es y será nuestro mejor amigo.
1. Él es quien nos protege de los males de este mundo
• Jesús es el PRÍNCIPE DE PAZ – Juan 16:33. Tal vez estemos atravesando problemas que nos roban el sueño, la Palabra nos asegura que en Él siempre tendremos paz.
• Jesús es la LUZ DEL MUNDO – Juan 8:12. Al observar este mundo, que pareciera estar todo en tinieblas, en ocasiones sentimos que la confusión nos abruma. Pero la Biblia nos promete que su luz disipará toda tiniebla.
• Jesús es LA PUERTA – Juan 10:9. En un mundo en el que muchos yerran en sus decisiones y esto les lleva a perderlo todo, Él nos promete que en Él estaremos seguros y encontraremos un acceso a todo lo que necesitamos en la vida: ¡Él es la puerta de acceso!
2. Él es quien suple nuestras necesidades
• Jesús es AGUA DE VIDA ETERNA – Juan 7:38. Antes de nuestro encuentro con Jesús experimentábamos insatisfacción, vacío en nuestro corazón, pero Él nos promete que el que bebiere de su presencia nunca más tendrá sed. Sus aguas sanarán nuestra tierra y fluirán en manantiales de aguas de vida eterna.
• Jesús es NUESTRO SANADOR – Salmo 103:3-5. Él sana
nuestras dolencias, nuestras enfermedades. Los Evangelios nos cuentan de una mujer con flujo de sangre que al tocar el manto de Jesús fue sanada. Hoy, de la misma
manera, al tocar su presencia podemos ser sanados.
• Jesús es NUESTRO RESTAURADOR – Filipenses 1:6. Él ha comenzado una buena obra en nosotros y no descansará hasta completarla. Nuestra vida, nuestra familia, nuestro carácter, todo será restaurado al punto de quedar como nuevo.
• Jesús es NUESTRA FORTALEZA – Salmo 27:1. Las fuerzas que necesitamos para llevar una vida victoriosa y ser vencedores provienen de Dios, quien derrama sobre nuestra vida fuerzas sobrenaturales para hallar plenitud.
3 – Él es quien nos da promesas eternas
• Jesús es EL CAMINO, LA VERDAD Y LA VIDA – Juan 14:6.
Es el camino donde nuestros pasos serán enderezados y si permanecemos en Él nunca más confundiremos nuestro andar; en tanto que si conocemos la Verdad y ésta nos hace libres, seremos conducidos a una vida en abundancia.
• Jesús es la RESURRECCIÓN Y LA VIDA – Juan 11:25. Él nos resucita de la muerte espiritual en que estábamos y nos lleva a una vida en abundancia. Asimismo, nos promete la vida eterna a su lado.
Nuestra vida se tornará cada día más victoriosa en la medida que nos acerquemos y conozcamos a Jesús tal como Él se presenta en los Evangelios: nuestro amigo personal y quien está dispuesto a transformar nuestra vida. En Jesús encontraremos todo lo que necesitamos.
• ¿Cuál de las características que aprendimos hoy sobre Jesús fue nueva y reveladora para vos?
• ¿Cuál de todas ellas es la que más necesitás en este tiempo en tu vida?
• Conocer estos atributos de Jesús ¿en qué te desafía?
Te invitamos a tener la experiencia de poder hablar a otras personas sobre quién es Jesús para tu vida y poder presentárselo como un amigo personal, después de esto podés escribirlos resultados de esta vivencia.
Video Clase:
Evaluación de Clase:
clase 3 - Próximamente
Clase 2 - La vida de Cristo en nosotros (2da Parte)
Clase 2
Entre todos recordemos y recitemos refranes y dichos, culturales y del hogar. Nadie puede verdaderamente vivir en el Reino si primero no renuncia a su vieja manera de pensar y es transformado por medio de la renovación de su entendimiento. Romanos 12:1-2; 1 de Corintios 2:6-16. Toda persona administra su vida desde el entendimiento de su mente, la Escritura expone la funcionalidad de dos mentalidades, que producen frutos conforme a la naturaleza gobernante. Efesios 2:2. Los sentidos naturales se alimentan de lo externo, sin embargo, la mente de Cristo en nosotros funciona por discernimiento espiritual. La mente que sea más entrenada en nosotros, en los sentidos del espíritu o de la carne, será la que tendrá autoridad sobre nuestra vida.
Nuestro origen nos define a la imagen y semejanza de Dios; y así como Dios es trino, el ser humano también lo es, posee espíritu, alma y cuerpo. La desobediencia a la voluntad de Dios en el huerto del Edén, introdujo en la humanidad una sustancia mortal llamada corrupción, podemos verlo en Génesis 2:17. Desde aquel tiempo hasta nuestros días esta sustancia se multiplicó y se fortaleció, produciendo en las personas y las naciones resultados nefastos.
La palabra corrupción, desde el punto de vista semántico, deriva del verbo “corromper”, y apunta a todo acto que tiende a causar un daño, una alteración o vicio sobre una cosa determinada. La corrupción puede verse en diferentes ámbitos. Los sociólogos han llegado a la conclusión de que donde haya seres humanos, habrá corrupción. Sólo la verdadera justicia puede detener esta propagación de la misma; y la justicia efectiva ya fue manifestada en la persona de Cristo.
¿Qué nos influencia?
Los paradigmas: Están formados por pensamientos que se aglutinan en conceptos y van dando forma a nuestra manera de pensar, para culminar afectando directamente nuestra conducta. Una vez recibido el paradigma, la persona pasa a almacenarlo en su memoria y no vuelve a cuestionarlo más; lo acepta como la verdad definitiva, sin percatarse que en realidad se convierte en esclavo del paradigma. Son bloqueos mentales. Son ideas que nos impiden cambiar, creer y esperar recibir bendiciones de parte de Dios.
Gráfico 1. Influencia de los paradigmasLa cosmovisión: Es la visión que tenemos del mundo; es la manera como percibimos al mundo que nos rodea. La cosmovisión está formada por ideas y suposiciones que se han ido almacenando en nuestra memoria intelectual y emocional, y que luego sirven de premisas elementales para conocer la realidad del universo que nos rodea y su funcionamiento.
Fortalezas: La palabra “fortaleza” significa literalmente “sostener fuertemente”, es una referencia a sostener con firmeza una posición. Se levanta en la mente humana, por ejemplo sobre la mentira “Dios no existe”, entonces Satanás toma su lugar y se hace fuerte ahí. La fortaleza se construye cuando recibimos mentiras a través de nuestra mente carnal. Andar en la carne es construir fortalezas. Se van uniendo ladrillos formando una estructura de pensamiento, una posición que se define con firmeza.
Sin darnos cuenta adoptamos pensamientos y conceptos de una naturaleza humana que van en contra del conocimiento de Dios. Los pensamientos se traducen en palabras y éstos se expresan como comportamientos, conductas o hechos. Así es como determinan el estado de nuestra vida. Proverbios 23:7.
La Palabra de Dios es el martillo que derriba todos esos argumentos del diablo en la vida de las personas, y en las estructuras sociales opresivas que afectan ciudades y naciones. Algunas referencias bíblicas para mayor entendimiento: Efesios 4:17-18; 2 Corintios 4:3-4.
¿Cómo las derribamos?
2 Corintios 10:5 Identificamos los tres componentes de una fortaleza:
Derribando argumentos: Significa creencias, argumentos de vida. Es como un plan o programa concebido en la mente, sobre la base de las influencias del sistema o la familia, no siempre es a nivel consciente, pero rigen los aspectos más importantes de la vida. Los argumentos son los ladrillos que forman la fortaleza. Nuestras palabras habladas en la carne se incorporan a sus creencias falsas y solo hacen más fuertes esos argumentos.
Derribando toda altivez: Significa cosa elevada o alta. Se trata del orgullo. Es la expresión de la rebeldía del hombre con Dios. La palabra cegar o altivez en griego tienen la misma raíz etimológica. El orgullo levanta defensas muy fuertes, como la falta de perdón o reclamos del tipo “me las arreglo solo”, “no necesito que nadie me ayude”, “lo haré a mi manera”.
Llevando cautivo todo pensamiento: Se refiere a maquinaciones, pensamientos espontáneos que asaltan la mente. Si estos quedan ocultos, pueden formar fortalezas rápidamente. Algunos de estos pensamientos son las tentaciones o la expresión de deseos insatisfechos que se vuelven acusaciones contra Dios, la iglesia o personas.
La obediencia de Cristo requiere que cada área de la vida humana debe estar bajo el señorío de Cristo y cada aspecto de la cultura debe ser redimido para la gloria de Dios.
1. Vive la palabra de Dios. Romanos 12:2
La Palabra de Dios es mucho más que una simple enseñanza o la verbalización de una idea divina. Es el poder de Dios para derribar las fortalezas del enemigo. Cuando Dios habla, decreta cosas. Estos decretos del mundo espiritual debemos soltarlos en el mundo material. Esta es la fuerza de la palabra profética, que habla cosas alineadas con la realidad de Dios. Es la palabra que reside y transforma, la palabra debe ser valorada como arma de batalla espiritual.
2. Camina en obediencia.
Su Palabra me lleva a obedecer y la obediencia es hacer la voluntad del Padre. Esa es la manera ideal de no darle lugar al enemigo. Es tener la forma de Cristo, su obediencia a Dios lo llevó a vencer todas las tentaciones y a no vivir para sí mismo.
“Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, más Cristo vive en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí” Gálatas 2:20 (RVR1960)
Estar crucificados es semejante a ser vaciados de nosotros
mismos, para ser llenos del conocimiento de la verdad. Fuimos llamados a obedecer la verdad, por lo tanto debemos alcanzar el pleno conocimiento de la verdad. La verdad no es un
concepto sino es una persona: Jesucristo. El camino de la obediencia nos lleva a crucificar todo lo que corrompe nuestra
vida, y nos enfoca a experimentar el discernimiento espiritual.

Podemos ahora entender que la vida de Cristo en nosotros
comienza con el nuevo nacimiento al recibirlo y aceptarlo
como Señor y Salvador; pero a la vez es un camino diario de
decisiones, oración y entrega, en el cual vivimos en una lucha
constante que la venceremos estando sujetos a Cristo, desarrollando nuestro discernimiento espiritual y siendo crucificados constantemente. Una transformación en nuestra mente, conforme a la de Cristo, se reflejará en una transformación
de nuestra conducta y ambiente.
Recordemos los refranes y frases recitados al principio:
¿A qué naturaleza responden?
¿Qué cosas estamos proclamando al repetirlos?
Debatamos la siguiente idea: Es posible también transformar el mundo de las ideas con el evangelio de Cristo.
Video Clase
Evaluación
clase 2 - Jesús nuestro amigo personal
Es la finalidad de la clase que el estudiante experimente a Jesús
como su Salvador y amigo personal. Que estreche lazos profundos en esta nueva relación.
Hemos entregado nuestra vida al Señor y ahora nos resta
un largo camino por andar tomados de su mano. Es necesario
saber quién es este Salvador, esto que nos permitirá asegurar
nuestra vida en Él y comenzar a conocerlo en una nueva faceta: Como amigo personal.
Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo queyo os mando. Juan 15:13-14 (RVR1960).
Jesús nos dio la mayor muestra de su amistad: Entregó suvida por cada uno de nosotros, sus amigos.
En Juan 15:7 encontramos el secreto para una vida cristiana victoriosa, el permanecer unidos a Jesús. Sólo entoncesnuestra vida producirá raíces fuertes, semejantes a la del árbol del olivo, que aun de sus raíces nacen retoños alrededor del tronco.
Vamos a conocer algunas características de Jesucristo, las cuales nos acercarán a Él y nos mostrarán que Él es y será nuestro mejor amigo.
1. Él es quien nos protege de los males de este mundo
• Jesús es el PRÍNCIPE DE PAZ – Juan 16:33. Tal vez estemos atravesando problemas que nos roban el sueño, la Palabra nos asegura que en Él siempre tendremos paz.
• Jesús es la LUZ DEL MUNDO – Juan 8:12. Al observar este mundo, que pareciera estar todo en tinieblas, en ocasiones sentimos que la confusión nos abruma. Pero la Biblia nos promete que su luz disipará toda tiniebla.
• Jesús es LA PUERTA – Juan 10:9. En un mundo en el que muchos yerran en sus decisiones y esto les lleva a perderlo todo, Él nos promete que en Él estaremos seguros y encontraremos un acceso a todo lo que necesitamos en la vida: ¡Él es la puerta de acceso!
2. Él es quien suple nuestras necesidades
• Jesús es AGUA DE VIDA ETERNA – Juan 7:38. Antes de nuestro encuentro con Jesús experimentábamos insatisfacción, vacío en nuestro corazón, pero Él nos promete que el que bebiere de su presencia nunca más tendrá sed. Sus aguas sanarán nuestra tierra y fluirán en manantiales de aguas de vida eterna.
• Jesús es NUESTRO SANADOR – Salmo 103:3-5. Él sana
nuestras dolencias, nuestras enfermedades. Los Evangelios nos cuentan de una mujer con flujo de sangre que al tocar el manto de Jesús fue sanada. Hoy, de la misma
manera, al tocar su presencia podemos ser sanados.
• Jesús es NUESTRO RESTAURADOR – Filipenses 1:6. Él ha comenzado una buena obra en nosotros y no descansará hasta completarla. Nuestra vida, nuestra familia, nuestro carácter, todo será restaurado al punto de quedar como nuevo.
• Jesús es NUESTRA FORTALEZA – Salmo 27:1. Las fuerzas que necesitamos para llevar una vida victoriosa y ser vencedores provienen de Dios, quien derrama sobre nuestra vida fuerzas sobrenaturales para hallar plenitud.
3 – Él es quien nos da promesas eternas
• Jesús es EL CAMINO, LA VERDAD Y LA VIDA – Juan 14:6.
Es el camino donde nuestros pasos serán enderezados y si permanecemos en Él nunca más confundiremos nuestro andar; en tanto que si conocemos la Verdad y ésta nos hace libres, seremos conducidos a una vida en abundancia.
• Jesús es la RESURRECCIÓN Y LA VIDA – Juan 11:25. Él nos resucita de la muerte espiritual en que estábamos y nos lleva a una vida en abundancia. Asimismo, nos promete la vida eterna a su lado.
Nuestra vida se tornará cada día más victoriosa en la medida que nos acerquemos y conozcamos a Jesús tal como Él se presenta en los Evangelios: nuestro amigo personal y quien está dispuesto a transformar nuestra vida. En Jesús encontraremos todo lo que necesitamos.
• ¿Cuál de las características que aprendimos hoy sobre Jesús fue nueva y reveladora para vos?
• ¿Cuál de todas ellas es la que más necesitás en este tiempo en tu vida?
• Conocer estos atributos de Jesús ¿en qué te desafía?
Te invitamos a tener la experiencia de poder hablar a otras personas sobre quién es Jesús para tu vida y poder presentárselo como un amigo personal, después de esto podés escribirlos resultados de esta vivencia.
Video Clase:
Evaluación de Clase:
clase 3 - Próximamente
Clase 3 - El Espíritu Santo en la formación del cuerpo de Cristo
Clase 3
La Biblia destaca desde el Génesis la labor del Espíritu Santo en sus hijos y en su pueblo, pero aun sabiendo que Él es Dios, la tercera persona de la Trinidad, lamentablemente a lo largo de toda la historia la Iglesia no le ha dado el lugar, la honra e importancia que merece.
A consecuencia de esto ha tenido que atravesar períodos oscuros, distorsiones derivadas en sectas, herejías, divisiones, todo por vivir ajena al Espíritu. En pleno avivamiento pentecostal a comienzos del Siglo XX todavía muchos seguían negando su relevancia.
“¿Tan necios sois? ¿Habiendo comenzado por el Espíritu, vais a acabar por la carne? Gálatas 3:3 (RVR1960)
Nuestra congregación ha procurado no cometer este error y ser dependientes del Espíritu Santo. Este es un legado que no debemos descuidar, nuestra obligación es vivirlo y trasmitirlo módulo tres | 19 a las generaciones siguientes. Cada creyente siendo parte del cuerpo debe y necesita experimentar la persona del Espíritu Santo. Él, siempre honrará a Jesús y nos ayudará en la tarea de darlo a conocer a todos, de experimentarlo como Salvador, Bautizador y Rey que viene por los suyos.
Él es el constructor
Él es quien hace crecer la persona de Cristo en nuestras vidas y a la vez quien transforma a la iglesia en su Cuerpo. La iglesia necesita algo más que el esfuerzo humano para su edificación. Desde la construcción del tabernáculo, prototipo del Templo, lugar que Dios diseñó para manifestar su presencia, vemos que esto es así. Éxodo 35:30-36:1.
De la misma manera, el Espíritu Santo transforma hoy a cada hijo en su templo, en su habitación. Literalmente nos transformamos en el templo del Espíritu, Él hace morada permanente en nosotros. Así también la construcción del cuerpo de Cristo es tarea del Espíritu en cooperación con nosotros, es una tarea espiritual, por lo tanto necesitamos su Espíritu de gracia para funcionar como cuerpo.
Él produce la santidad
Cuando el Espíritu Santo comienza a residir en nuestras vidas inicia un proceso denominado santificación. 1 Pedro 1:15-16. La santificación no depende de capacidades o esfuerzos personales, la práctica muestra que es imposible alcanzarla por méritos propios, mucho menos hacer que otros la logren. Si bien es una tarea con la cual debemos cooperar, el principal 20 | módulo tres aporte de la persona es creer y obedecer, pero la obra de transformación en concreto le corresponde al Espíritu Santo. Es un error común tratar de alcanzarla en nuestras fuerzas y es peor cuando queremos forzar a otros a cambiar. La transformación de cada persona es una tarea espiritual, por lo tanto las herramientas para lograrlo son espirituales.
Algunos cristianos frente a los términos santos o santificados se frustran o se llenan de culpa como si fuera algo imposible o demasiado lejano, cuando en realidad es un proceso sencillo y natural que se da en los hijos de Dios. A medida que nos acercamos a Dios nos vamos separamos del pecado. Es sólo tomar la iniciativa y comenzar a experimentarlo. 2 Corintios 3:14-20.
Santificación en la Biblia se define como el “ser apartados”. Apartados del pecado y el mal por un lado, y apartados para Dios y su voluntad, por el otro. La palabra santo significa “uno que ha sido apartado, separado”.
El Espíritu realiza la santificación en dos maneras: Instantánea y progresiva. Esto es muy importante entenderlo para no ser presa de los dos grandes factores que arruinan la santidad: la religiosidad (legalismo, ordenanzas y mandatos humanos que muchas veces solo provocan angustia y frustración) o el libertinaje (resultados de actuar de manera extrema en la carne).
Instantánea: Se da al momento de convertirnos, al arrepentirnos y pedir perdón por nuestros pecados, por ejemplo: El apóstol Pablo se dirige a los Corintios como gente santa: 1 Corintios 1:2. Sin embargo, al leer las cartas vemos que muchos eran inmaduros y estaban bastante lejos del ideal de santidad: 2 Corintios 13:1-2.
Progresiva: También comienza en la conversión y se describe como un proceso de toda la vida.
¿Cómo nos separamos del pecado? Al convertirnos genuinamente al Señor cambia toda nuestra manera de pensar y módulo tres | 21 por lo tanto de actuar. La vida de Cristo comienza a crecer y de manera natural fluye no querer practicar más lo que desagrada a Dios, experimentamos un nuevo nacimiento y nuestra naturaleza pecaminosa se regenera. 1 Juan 3:9; 5:18.
Él nos perfecciona
1 Pedro 1:15-16; 22-23
La palabra perfecto en la Biblia no refiere a alguien carente de errores, nuestra norma de santidad está en Dios, no vamos a encontrarla en una institución humana, en la cultura o en los paradigmas de los hombres. Perfecto aquí se define como maduro o completo. El cristiano maduro amará a sus enemigos y hará el bien a los demás, ya sea que se lo merezcan o no. La madurez muchas veces se da a través de las crisis. Filipenses 3:12-15; Gálatas 5:13-17.
No se trata de educarnos o desarrollarnos en nuestras fuerzas o medios, la palabra nos muestra que es obra del Espíritu Santo con nuestra cooperación. Como bien sabemos el crecimiento en gracia es integral: espíritu, alma y cuerpo en relación con Dios y los demás.
Así como crece y se transforma el cuerpo físico constantemente y en este hay períodos de crecimiento rápido, por ejemplo en un bebé, durante el primer año de vida el desarrollo es increíblemente rápido, pero durante la infancia se da de una manera más lenta.
Otro ejemplo puede ser el crecimiento de alguna habilidad, también se da en forma progresiva y muchas veces con mucha práctica. Así también es el desarrollo de la vida del Espíritu en nosotros, luchamos por un tiempo, a veces logramos un avance repentino, después luchamos en ese nivel, luego avanzamos nuevamente y así sucesivamente. No tenemos 22 | módulo tres una sola crisis, estas se repiten a lo largo de toda nuestra vida, conforme al propósito que Dios tenga con cada uno.
“Ahora bien, Señor es el Espíritu; y, donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad. Así, todos nosotros, que con el rostro descubierto reflejamos como un espejo la gloria del Señor, somos transformados a su semejanza con más y más gloria por la acción del Señor, que es el Espíritu’’ 2 Corintios 3:17-18 (NVI-S).
Dios nos impulsa a consagrarnos y santificarnos. Necesitamos rendirnos a la voluntad del Espíritu Santo, pero esta debe ser una actitud constante. Como iglesia debemos tener presente que este es el tiempo del Espíritu Santo, nuestra consagración individual y completa a Él afectará de forma inmediata el crecimiento y madurez de la iglesia. El camino a la santidad como iglesia debe ser un tiempo de disfrutar el cooperar con el Espíritu.
¿Por qué es necesario la dependencia del Espíritu Santo para la iglesia?
¿De qué formas somos perfeccionados en Él, en medio de estos tiempos?
Asimismo, mediten y debatan como grupo de qué formas visibles la iglesia demuestra madurez espiritual.
Video Clase
Evaluación
clase 2 - Jesús nuestro amigo personal
Es la finalidad de la clase que el estudiante experimente a Jesús
como su Salvador y amigo personal. Que estreche lazos profundos en esta nueva relación.
Hemos entregado nuestra vida al Señor y ahora nos resta
un largo camino por andar tomados de su mano. Es necesario
saber quién es este Salvador, esto que nos permitirá asegurar
nuestra vida en Él y comenzar a conocerlo en una nueva faceta: Como amigo personal.
Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo queyo os mando. Juan 15:13-14 (RVR1960).
Jesús nos dio la mayor muestra de su amistad: Entregó suvida por cada uno de nosotros, sus amigos.
En Juan 15:7 encontramos el secreto para una vida cristiana victoriosa, el permanecer unidos a Jesús. Sólo entoncesnuestra vida producirá raíces fuertes, semejantes a la del árbol del olivo, que aun de sus raíces nacen retoños alrededor del tronco.
Vamos a conocer algunas características de Jesucristo, las cuales nos acercarán a Él y nos mostrarán que Él es y será nuestro mejor amigo.
1. Él es quien nos protege de los males de este mundo
• Jesús es el PRÍNCIPE DE PAZ – Juan 16:33. Tal vez estemos atravesando problemas que nos roban el sueño, la Palabra nos asegura que en Él siempre tendremos paz.
• Jesús es la LUZ DEL MUNDO – Juan 8:12. Al observar este mundo, que pareciera estar todo en tinieblas, en ocasiones sentimos que la confusión nos abruma. Pero la Biblia nos promete que su luz disipará toda tiniebla.
• Jesús es LA PUERTA – Juan 10:9. En un mundo en el que muchos yerran en sus decisiones y esto les lleva a perderlo todo, Él nos promete que en Él estaremos seguros y encontraremos un acceso a todo lo que necesitamos en la vida: ¡Él es la puerta de acceso!
2. Él es quien suple nuestras necesidades
• Jesús es AGUA DE VIDA ETERNA – Juan 7:38. Antes de nuestro encuentro con Jesús experimentábamos insatisfacción, vacío en nuestro corazón, pero Él nos promete que el que bebiere de su presencia nunca más tendrá sed. Sus aguas sanarán nuestra tierra y fluirán en manantiales de aguas de vida eterna.
• Jesús es NUESTRO SANADOR – Salmo 103:3-5. Él sana
nuestras dolencias, nuestras enfermedades. Los Evangelios nos cuentan de una mujer con flujo de sangre que al tocar el manto de Jesús fue sanada. Hoy, de la misma
manera, al tocar su presencia podemos ser sanados.
• Jesús es NUESTRO RESTAURADOR – Filipenses 1:6. Él ha comenzado una buena obra en nosotros y no descansará hasta completarla. Nuestra vida, nuestra familia, nuestro carácter, todo será restaurado al punto de quedar como nuevo.
• Jesús es NUESTRA FORTALEZA – Salmo 27:1. Las fuerzas que necesitamos para llevar una vida victoriosa y ser vencedores provienen de Dios, quien derrama sobre nuestra vida fuerzas sobrenaturales para hallar plenitud.
3 – Él es quien nos da promesas eternas
• Jesús es EL CAMINO, LA VERDAD Y LA VIDA – Juan 14:6.
Es el camino donde nuestros pasos serán enderezados y si permanecemos en Él nunca más confundiremos nuestro andar; en tanto que si conocemos la Verdad y ésta nos hace libres, seremos conducidos a una vida en abundancia.
• Jesús es la RESURRECCIÓN Y LA VIDA – Juan 11:25. Él nos resucita de la muerte espiritual en que estábamos y nos lleva a una vida en abundancia. Asimismo, nos promete la vida eterna a su lado.
Nuestra vida se tornará cada día más victoriosa en la medida que nos acerquemos y conozcamos a Jesús tal como Él se presenta en los Evangelios: nuestro amigo personal y quien está dispuesto a transformar nuestra vida. En Jesús encontraremos todo lo que necesitamos.
• ¿Cuál de las características que aprendimos hoy sobre Jesús fue nueva y reveladora para vos?
• ¿Cuál de todas ellas es la que más necesitás en este tiempo en tu vida?
• Conocer estos atributos de Jesús ¿en qué te desafía?
Te invitamos a tener la experiencia de poder hablar a otras personas sobre quién es Jesús para tu vida y poder presentárselo como un amigo personal, después de esto podés escribirlos resultados de esta vivencia.
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Evaluación de Clase:
clase 3 - Próximamente
Clase 4 - El Bautismo en el Espíritu Santo
Clase 4
Cuando Jesús estaba próximo a dejar esta Tierra sopló de su Espíritu sobre los discípulos, como vemos en Juan 20:21-22. Muchos confunden este pasaje con una llenura de su Espíritu, pero esto no es así. Jesús sabía que los discípulos necesitaban aprender a buscar y relacionarse con su persona a través del Espíritu Santo, ya que hasta ese momento habían convivido con Jesús de forma física.
Entonces Él sopla sobre los discípulos y les imparte el don del Espíritu, inaugurando así una nueva forma de relación y comunicación. Es una etapa de transición para ellos; de ahí en más comenzarían a atravesar crisis de fe. Hasta ese momento la comunicación siempre había sido física; ahora, en su partida física, sus sentidos espirituales debían comenzar a despertarse, siendo inexpertos en esta nueva manera de relacionarse con Dios.
La paciencia y el amor del Espíritu siempre terminan dándonos la victoria cuando nos disponemos a hacer su voluntad y buscar su rostro, Él no nos deja huérfanos (Juan 14:14-18; 16:12-14).
Al momento de recibir el bautismo del Espíritu Santo se produce en nuestras vidas un cambio fuerte en la intimidad y el deseo de experimentar más de Él. Hay un despertar, un renuevo como consecuencia de esa experiencia. Pero ese no es el propósito del bautismo, sino que solo son los resultados directos de esa experiencia.
Tanto la comunión del Espíritu como el bautismo están íntimamente relacionados. Si bien la promesa del bautismo en el Espíritu es para todos, como vemos en Lucas 11:13, el mismo viene sobre los creyentes, no es para los incrédulos:
En Joel 2:28-29: El profeta menciona que será derramado sobre toda carne, en consecuencia de un arrepentimiento y una conversión genuina.
En Hechos 10:30-47: Aquí vemos la historia cuando descendió sobre los gentiles por primera vez en la casa de Cornelio; ellos ya habían recibido la Palabra. Otros ejemplos se encuentran en Hechos 8:14-16 y 19:2-6.
El Padre envió a su Hijo como Palabra viva para revelar su naturaleza y carácter, para concretar su obra de salvación a nuestro favor. Luego envió a su Espíritu Santo para darnos dones y para continuar su trabajo en la Tierra a través de nuestras vidas.
El verdadero propósito: Poder y Edificación
El verdadero propósito del bautismo es poder para predicar y para la edificación de la iglesia:
Poder para predicar (Lucas 24:49): Es un mandato, una orden, que busquemos el poder del Espíritu Santo para predicar. Es una batalla espiritual que debemos vencer con armas espirituales; poder que nos constituye en testigos, poder que nos ayuda y unge para el ministerio, aun en medio de la persecución (Mateo 10:16-20; Marcos 13:9-11; Lucas 21:15).
Poder para edificar (Efesios 4:11-13): Gran parte de los escritos de Pablo son instrucciones sobre cómo usar correctamente los dones del Espíritu para su propia edificación personal y para la edificación del Cuerpo. El Espíritu nos establece en Cristo y nos comisiona para el servicio, con la seguridad de que Él nos guardará y nos dará el poder que necesitamos mientras crecemos en Él.
La fe es la llave que abre la puerta para recibirlo (Gálatas 3:2; Hechos 15:8-9). El hablar en lenguas es una señal que nos confirma que hemos sido bautizados con su Espíritu (Hechos 2:4; 10:45-46). Vemos que la Palabra aclara cómo una evidencia de la recepción del bautismo en el Espíritu era hablar en lenguas.
Debe ser una experiencia continua
Un error común en los cristianos es tomar el bautismo del Espíritu Santo como una culminación de la búsqueda, como si ya se hubiera alcanzado la meta. Esta experiencia no es la culminación o lo más lejos que llegamos; al contrario, es un comienzo.
La Palabra nos insta a buscar siempre esa llenura; debe ser una continuidad en nuestras vidas. Cada etapa de nuestra vida debe estar sellada por nuevas imparticiones del Espíritu. Así como el Pentecostés marcó el comienzo de la cosecha de almas, para cada creyente el bautismo solo debe significar el comienzo de una vida de poder del Espíritu.
El Espíritu Santo los da a cada uno como Él quiere. La Palabra nos anima a buscar los dones mejores, pero al momento de recibirlos el Espíritu Santo los otorga de acuerdo a la necesidad del Cuerpo (1 Corintios 12:31). La Palabra menciona los dones y los ubica de formas diferentes. Algunos se superponen entre sí y pueden manifestarse en diversas combinaciones; debemos destacar que todos los dones contribuyen de algún modo al servicio y la extensión de la iglesia.
Dones para establecer la iglesia: Para llevarla a la madurez en que todos sus miembros puedan recibir sus propios dones y contribuir a la edificación del Cuerpo. Estos son los apóstoles, profetas, evangelistas, pastores y maestros (Efesios 4:11-16).
Dones para edificar el cuerpo local: Por medio de los miembros individuales.
Dones para el servicio y la extensión: Estos incluyen presidir, administración, servicio, repartir, ayuda, misericordia y exhortación. Otros dones se combinan en este grupo: profecía, fe, milagros y sanidades, que también contribuyen con la extensión.
Nunca olvidemos que nuestro modelo a seguir es Cristo. Él comenzó su ministerio al momento de recibir el poder del Espíritu, y su obra fue en amor, un amor supremo y sobrenatural. Los dones que tengamos siempre deben pasar por el filtro del amor de Dios, que es el fruto del Espíritu, para utilizarlos (1 Corintios 13).
Una tarea mayor, pero interesante, para llevar adelante es pensar cómo podemos combinar los dones del Espíritu con el fruto del Espíritu Santo, descrito en 1 Corintios 13.
Si ya tienes en claro cuáles son los dones que el Espíritu Santo depositó en ti: ¿Cuáles tareas son las apropiadas para ejercerlos?
Video Clase
Evaluación
clase 2 - Jesús nuestro amigo personal
Es la finalidad de la clase que el estudiante experimente a Jesús
como su Salvador y amigo personal. Que estreche lazos profundos en esta nueva relación.
Hemos entregado nuestra vida al Señor y ahora nos resta
un largo camino por andar tomados de su mano. Es necesario
saber quién es este Salvador, esto que nos permitirá asegurar
nuestra vida en Él y comenzar a conocerlo en una nueva faceta: Como amigo personal.
Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo queyo os mando. Juan 15:13-14 (RVR1960).
Jesús nos dio la mayor muestra de su amistad: Entregó suvida por cada uno de nosotros, sus amigos.
En Juan 15:7 encontramos el secreto para una vida cristiana victoriosa, el permanecer unidos a Jesús. Sólo entoncesnuestra vida producirá raíces fuertes, semejantes a la del árbol del olivo, que aun de sus raíces nacen retoños alrededor del tronco.
Vamos a conocer algunas características de Jesucristo, las cuales nos acercarán a Él y nos mostrarán que Él es y será nuestro mejor amigo.
1. Él es quien nos protege de los males de este mundo
• Jesús es el PRÍNCIPE DE PAZ – Juan 16:33. Tal vez estemos atravesando problemas que nos roban el sueño, la Palabra nos asegura que en Él siempre tendremos paz.
• Jesús es la LUZ DEL MUNDO – Juan 8:12. Al observar este mundo, que pareciera estar todo en tinieblas, en ocasiones sentimos que la confusión nos abruma. Pero la Biblia nos promete que su luz disipará toda tiniebla.
• Jesús es LA PUERTA – Juan 10:9. En un mundo en el que muchos yerran en sus decisiones y esto les lleva a perderlo todo, Él nos promete que en Él estaremos seguros y encontraremos un acceso a todo lo que necesitamos en la vida: ¡Él es la puerta de acceso!
2. Él es quien suple nuestras necesidades
• Jesús es AGUA DE VIDA ETERNA – Juan 7:38. Antes de nuestro encuentro con Jesús experimentábamos insatisfacción, vacío en nuestro corazón, pero Él nos promete que el que bebiere de su presencia nunca más tendrá sed. Sus aguas sanarán nuestra tierra y fluirán en manantiales de aguas de vida eterna.
• Jesús es NUESTRO SANADOR – Salmo 103:3-5. Él sana
nuestras dolencias, nuestras enfermedades. Los Evangelios nos cuentan de una mujer con flujo de sangre que al tocar el manto de Jesús fue sanada. Hoy, de la misma
manera, al tocar su presencia podemos ser sanados.
• Jesús es NUESTRO RESTAURADOR – Filipenses 1:6. Él ha comenzado una buena obra en nosotros y no descansará hasta completarla. Nuestra vida, nuestra familia, nuestro carácter, todo será restaurado al punto de quedar como nuevo.
• Jesús es NUESTRA FORTALEZA – Salmo 27:1. Las fuerzas que necesitamos para llevar una vida victoriosa y ser vencedores provienen de Dios, quien derrama sobre nuestra vida fuerzas sobrenaturales para hallar plenitud.
3 – Él es quien nos da promesas eternas
• Jesús es EL CAMINO, LA VERDAD Y LA VIDA – Juan 14:6.
Es el camino donde nuestros pasos serán enderezados y si permanecemos en Él nunca más confundiremos nuestro andar; en tanto que si conocemos la Verdad y ésta nos hace libres, seremos conducidos a una vida en abundancia.
• Jesús es la RESURRECCIÓN Y LA VIDA – Juan 11:25. Él nos resucita de la muerte espiritual en que estábamos y nos lleva a una vida en abundancia. Asimismo, nos promete la vida eterna a su lado.
Nuestra vida se tornará cada día más victoriosa en la medida que nos acerquemos y conozcamos a Jesús tal como Él se presenta en los Evangelios: nuestro amigo personal y quien está dispuesto a transformar nuestra vida. En Jesús encontraremos todo lo que necesitamos.
• ¿Cuál de las características que aprendimos hoy sobre Jesús fue nueva y reveladora para vos?
• ¿Cuál de todas ellas es la que más necesitás en este tiempo en tu vida?
• Conocer estos atributos de Jesús ¿en qué te desafía?
Te invitamos a tener la experiencia de poder hablar a otras personas sobre quién es Jesús para tu vida y poder presentárselo como un amigo personal, después de esto podés escribirlos resultados de esta vivencia.
