La hermosa
Leemos la Biblia congregacionalmente porque, cuando la leemos, también ella nos lee a nosotros. La llevamos a nuestros hogares, la hacemos tema de conversación, de charla; la compartimos, caminamos sobre ella, la predicamos. Es parte de nuestras vidas. Entonces, la Palabra de Dios es esa espada del Espíritu que está con nosotros y en nosotros. […]


